El Real Zaragoza vuelve a afrontar una temporada de incierto desenlace
29. Julio 2010 | Por Armando Sanjuán | Categoria: Deportes, Magazine![]()
La patética expresión que reflejaba el rostro de José Aurelio Gay en las últimas declaraciones ofrecidas al final de la primera parte de la pretemporada, mostraba abatimiento, impotencia y rabia contenida. No hacía falta ser muy inteligente para comprobar su desilusión ante lo que se avecina cuando tenga que enfrentarse (en serio) a cualquier equipo de la Primera División.
El club podía haberse ahorrado la pretemporada realizada en Navaleno en cuanto a planificación y estructuración del equipo. Exceptuando a Doblas, Marco Pérez y los jugadores del filial, Gay conocía sobradamente las virtudes y defectos de los jugadores que completan una plantilla que aún no sabemos por quién va a estar formada cuando termine el periodo de fichajes.
Para presagiar lo que puede suceder, basta con mirar el proyecto de hace un año. Bla, bla, bla… Es, como si se hubiera puesto un calco. No hay un euro, pero,… el entrenador debe arreglárselas como pueda para que el equipo se mantenga en Primera. Las mismas palabras que la Junta Directiva dijo hace doce meses a Marcelino García Toral.
La diferencia entre los dos es que aquél no se calló y el señor Agapito Iglesias lo mandó con viento fresco. Gay, en cambio, trabajador, honrado, e ilusionado con hacer lo imposible en beneficio de un Real Zaragoza al que lleva en su corazón, quizá no pueda hacerlo. Se encuentra solo ante el peligro.
Nunca sabremos lo que Iglesias le prometió a Gay, aunque seguro que no nos equivocamos si pensamos que sus palabras fueron algo así como “¡no te preocupes, haremos un buen equipo!”.
El zaragocismo en pleno está con Gay, con Nayim, con Solana, con los jugadores y con cuantos colaboren en pro de salvar al Real Zaragoza. Sin embargo, el presidente y propietario, Agapito Iglesias, es alguien que no genera demasiado apego. Su dogmatismo transmite antipatía, prepotencia, arrogancia, rechazo y… odio. El último capítulo de su carácter lo plasmó en declaraciones en la cadena SER enfrentándose despectivamente a Cedrún y Señor desmintiéndoles que los abonos a los socios habían subido.
La solvencia deportiva y económica que acreditaba el Real Zaragoza desde su fundación en 1932, dentro y fuera de nuestras fronteras, ha desaparecido durante el mandato de Agapito Iglesias. La siembra de espinas, en forma de deudas económicas pendientes, mancha el nombre del Real Zaragoza, así como los contenciosos innecesarios con otros clubes (con el Milán por Oliveira, con el Shakhtar Donetsk por Matuzalem, con el Deportivo de La Coruña por Lafita, con el Valencia por Aimar y Arizmendi,…).
La actual directiva ha triturado la joya de la corona más representativa de Aragón, desde el punto de vista social. Desde el punto de vista deportivo, ha devaluado seis Copas de España, una Recopa, una Copa de Ferias y una Supercopa de España. La gestión de Iglesias al frente del Real Zaragoza es como una apisonadora capaz de dejar liso el Moncayo.
Por otra parte, sus manejos económicos encierran un sinfín de interrogantes. Compró las acciones de Solans por doce millones, cuando la deuda aproximada del club era de cuarenta. Varios jugadores de lujo fueron malvendidos apresuradamente, y el resultado es que la deuda de hoy se calcula por encima de los 130 millones de euros ¿Qué activo tiene en estos momentos el Real Zaragoza? ¿En qué se ha gastado la dirección 105 millones? Cómo propietario de una S.A.D. ¿Agapito Iglesias es o no responsable legalmente de su gestión económica al frente del Real Zaragoza?
A la vista de la situación que presenta la próxima temporada, deportivamente mas agónica si cabe que la anterior, ¿nos quedamos todos calladitos esperando algún milagro? ¿Movemos ficha? ¿Consentimos la desaparición del Real Zaragoza? ¿O nos conformamos con que descienda hasta jugar el derby aragonés contra La Muela? ¡Qué vergüenza!
Los mejores fichajes hasta el momento han sido las recuperaciones de Lafita, Diogo, Obradovic y Pennant. Las incorporaciones de estos jugadores en los partidos de Calatayud y Vitoria, han dado al equipo velocidad, talento, calidad y estímulo al resto del equipo. Pretender el fichaje de un delantero estático, es gastar dinero para no rentabilizar goles.
Hoy el fútbol (especialmente en el ataque) se concibe básicamente en la velocidad, y evidentemente, en la calidad. Salvando las diferencias, tenemos el ejemplo del FC Barcelona y de la Selección Española. Xavi Hernández, Iniesta, Silva, Pedro, Villa, Bojan, Messi, difícilmente sobrepasan el 1,75 de altura ¿Por quién se decantó Del Bosque en el Mundial que acabamos de ganar en Suráfrica? Por los veloces “bajitos” difíciles de parar.
El caso Colunga clama al cielo. Seguro que Iglesias le prometió a Gay que lo tendría en la plantilla. Es el jugador imprescindible, encaja dentro de los enumerados. Velocidad y GOL. Con escasos minutos en el campo, le dio tiempo para hacerle dos goles al poderoso FC Barcelona y uno al Real Madrid, poniendo el listón en siete goles marcados en una media de 10–15 minutos en el terreno de juego. Este jugador debe permanecer en la plantilla como sea.
Pero por encima de todo, Agapito Iglesias tiene la sagrada obligación, no sólo de mantener al equipo en Primera, sino también de llevar al club de la quinta ciudad española hasta los primeros puestos de la clasificación. Y que no nos cuente cómo lo va a hacer: no es nuestro problema, sino el suyo.
Foto: archivo cronicadearagon.es




Muy de acuerdo con lo que dice el Sr. Sanjuan, el Sr. Agapito por llamarlo de alguna manera, no tiene ni idea de fútbol tal y como ha dejado al Real Zaragoza, pero es que de ladrillos tampoco, según parece está en la ruina, y yo no dejo de acordarme de aquel señor que con su equipo del alma nos llevó a Paris. Si Solans (padre) levantara la cabeza, no iba a dejar títire con cabeza. Que vvergüenza de directiva. El Sr. Agapito debería vender el club a quién al menos sienta los colores del Zaragoza, y no andan muy lejos de él, (Nayim,Cedrún,Cáceres,Gay, y algunos más), estos sí trabajarían por el Zaragoza, de echo algunos de ellos ya lo hacen.
Agapito Iglesias VAYASE