A estas alturas de la película, no se debe esperar nada de un Gobierno que en poco más de un año de legislatura ha cosechado la mayor contestación social de la historia democrática de nuestro país. Médicos, enfermeros, trabajadores del sector privado, fiscales, funcionarios, estudiantes, jueces, artistas, dependientes, filósofos, autónomos, pacientes, y un largo etcétera de profesionales y colectivos sociales han rechazado las medidas económicas de un gobierno que pretende contrarrestar con más capitalismo salvaje la crisis generada por el propio capitalismo salvaje. Además, el presidente del Gobierno tiene la desfachatez de comportarse en España como el más firme de los ultraliberales manteniendo el dogma de la consolidación fiscal contra pateo y Marea, mientras…