Una de las reflexiones más sensatas que se ha escuchado de un político durante los últimos tiempos fue realizada por el coordinador general de IU–Aragón, Adolfo Barrena, cuando este miércoles declaraba a CRÓNICA DE ARAGÓN que “cualquier decisión que salga de la mesa de negociación entre Gobierno, sindicatos y patronal, será una agresión contra la clase trabajadora”. El exiguo porcentaje de trabajadores y trabajadoras de este país que todavía no había perdido la fe en UGT y CCOO, esperaba que ambos sindicatos se levantaran de la mesa de negociación sobre la reforma de las pensiones negando la mayor, es decir, afirmando que una crisis generada por la especulación y la avaricia de los poderosos…