Alergias, el peligro de la primavera

30. marzo 2009 | Por | Categoria: Ciencia y Tecnología, Magazine

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La alergia consiste en una reacción exagerada del organismo tras ser estimulado el sistema inmunológico ante un agente, o, agentes que no reconoce como propios y considera nocivos.

 

Por lo tanto, es una alteración del sistema inmunológico. Picores, ojos llorosos, nariz irritada, frecuentes estornudos… Con la llegada de la primavera, la polinización de las plantas comienza provocar grandes molestias entre las personas más sensibles.

 

El cuerpo humano contiene una serie de componentes, células y proteínas, que se encargan de defenderlo cuando es agredido por agentes extraños. Estos componentes forman el sistema inmunológico.

 

En ocasiones, los agentes que son considerados dañinos para el organismo, no son peligrosos pero así es como lo percibe este sistema de defensa. Al entrar en contacto estos agentes con el organismo se produce una respuesta exagerada que produce los síntomas de las alergias.

 

Las sustancias que pueden provocar este tipo de alergias son muchas aunque las más frecuentes sean el polen, debemos tener en cuenta algunos alimentos, medicamentos, ácaros, caspa de animales, etc.

 

Como consecuencia de la humedad proporcionada por las lluvias otoñales, se prevé una polinización intensa, de modo que los médicos de atención primaria y alergólogos se preparan ante una primavera crítica para los alérgicos al polen. Probablemente entre las peores en los últimos años, según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).

 

¿Por qué somos alérgicos?

 

La alergia es una sensibilidad especial que provoca que algunas personas respondan de forma exagerada a elementos externos. Entre los causantes más comunes se encuentran los pólenes de las plantas, los ácaros del polvo y determinados medicamentos y alimentos. Cuando estos elementos (llamados alérgenos) se ponen en contacto con las vías respiratorias, producen una serie de reacciones que liberan unas sustancias, en especial histamina, responsables de la aparición de los síntomas.

 

Los mastocitos liberan histamina cuando hallan un alérgeno. La respuesta de la histamina puede producir estornudo, comezón, urticaria y ojos llorosos.

 

La severidad de los síntomas depende de la cantidad de polen de cada año. Un pequeño porcentaje de pacientes (8%) pueden presentar mejoría espontánea mientras que al contrario, entre un 7% y un 30%, pueden terminar desarrollando asma bronquial.

 

Gramíneas

 

Son plantas herbáceas muy alérgenas. En España, el 90% de los alérgicos son sensibles a estas plantas,  provocan de forma importante problemas de rinitis, asma, etc.,

 

Suelen tratarse con antihistamínico, corticoides para las molestias de la nariz e inhaladores para facilitar la respiración de los asmáticos.

 

 

Alergia al polen

 

La alergia al polen, a los ácaros o a medicamentos afecta a una de cada diez personas en los países desarrollados.

 

En la primavera se producen más reacciones alérgicas debido a que muchas plantas producen polen que es esparcido a la atmósfera. En los países desarrollados, se estima que un 15% de la población sufre este tipo de alergia. No todas las plantas pueden producir alergia sino aquellas que se polinizan por el aire.

 

Aparte de la alergia al polen de las gramíneas, en España, los responsables más frecuentes del mayor número de alergias por polinización  son las producidas por el olivo y el plátano de sombra,  el roble y el olmo, ya que estos  árboles se utilizan como adorno de las calles.

 

¿Qué es el polen?

 

El polen es una sustancia muy pequeña, más incluso que la punta de un alfiler, que contienen en su interior células espermáticas. Es producido por el aparato reproductor masculino de la flor y su función es transportar las células espermáticas al aparato reproductor femenino para producir la fecundación y dar lugar al fruto.

 

Una sola planta puede producir miles de granos de polen que, en la planta, tiene un aspecto de polvo amarillento pero que, al dispersarse en el aire, no se ve.

El polen es reconocido por el cuerpo como una sustancia enemiga a la que hay que destruir, al igual que hace con las bacterias o los virus.

 

¿Quién puede sufrir la alergia?

 

Esta enfermedad tiene una fuerte carga genética. Existen una serie de factores hereditarios que condicionan una predisposición a padecerla. Aunque la persona tiene que entrar en contacto con la partícula para sufrir la alergia. Cerca de un 80% de los hijos de padres polínicos tienen tendencia a padecer esta enfermedad. Suele afectar desde la infancia, reincide cada primavera, y suele remitir a partir de los cuarenta años.

 

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