Apuntes para la revolución (3): el hecho y la percepción del hecho

29. junio 2012 | Por | Categoria: El ojo atípico, Magazine, Opinión

Una cosa es el hecho considerado en sí mismo, cuya naturaleza intrínseca no puede ser captada al primer golpe de vista ni cambiada por las palabras sin más ni por los deseos o intereses personales de quien lo observe.

Cosa distinta es lo que se refiere a la percepción que se tenga del hecho concreto que se observe, que sí puede variar en función de quien lo observe y con la intención o fin que pudiera tener el observador.

El mismo hecho objetivo, como por ejemplo, pudiera ser el posible préstamo de los cien mil millones de euros anunciados por el gobierno del señor Rajoy para el saneamiento del sistema financiero español, puede ser observado e interpretado por tanto, bajo su aspecto jurídico, filosófico, político, económico, social, cultural, etc.

La observación que se pudiera hacer bajo el prisma de uno sólo de los aspectos mencionados, por muy profunda y acertada que pudiera ser, no podría conducir más que a un conocimiento parcial del hecho observado, pero nunca al conocimiento completo de ese hecho que se observa.

La deducción a la que se llega después de lo dicho no puede ser ni más lógica ni más elemental: conocer un hecho por completo significa conocer previamente todos y cada uno de los elementos, partes o aspectos de los que está compuesto.

Del conocimiento abstracto al conocimiento concreto. El concepto de modo de producción capitalista (el capitalismo) es una abstracción que en sí misma no tiene validez alguna para poder explicar, y por tanto entender, qué es el capitalismo y cómo funciona.

Tan capitalismo es el incipiente capitalismo manufacturero del siglo XVI, como el capitalismo clásico de la libre concurrencia que se desarrolla durante el siglo XIX y buena parte del XX, como el capitalismo monopolista de Estado en su fase imperialista, que es el que predomina en el presente siglo.

Estas tres formas de capitalismo, que son las tres formas en que aparece este modo de producción a lo largo su historia, existen elementos que son comunes en todas ellos (propietarios de los medios de producción, capitalistas, y no propietarios de los medios de producción, los asalariados, que para subsistir han de vender lo único que tienen, su fuerza de trabajo a los poseedores de los medios de producción; producción dirigida al mercado donde se intercambia por dinero la mercancía producida para obtener el beneficio; concentración de capitales y de centros de producción, etc.).

Pero el capitalismo pese a tener la misma esencia y prácticamente los mismos elementos en sus diferentes fases de desarrollo histórico, no puede decirse que en todas partes tenga un desarrollo idéntico y homogéneo a lo largo del tiempo.

El concepto abstracto es una síntesis del pasado en el momento presente, que es útil para subrayar la existencia de elementos comunes y evitar repeticiones en el razonamiento, pero que en absoluto vale para explicar el funcionamiento del capitalismo en concreto.

Para ello hay que recurrir necesariamente al conocimiento concreto, a lo que tienen de particular todos y cada uno de los elementos que intervienen en el funcionamiento del modo de producción capitalista (en lo político, en lo económico y en lo ideológico) y referirlos además, al momento y al lugar donde concretamente se pretende conocer el funcionamiento del capitalismo.

Hay que distinguir los elementos comunes a toda producción, en general, lo que contiene de humano, inherente de forma incuestionable a toda forma de producción, capitalista o no, producción material o inmaterial, de la naturaleza propia de cada producción (que no es consecuencia del orden natural, sino del desarrollo histórico que se origina y se reproduce por la intervención del ser humano), consciente o inconsciente, y que es lo que determina el carácter especifico de cada producción (cuyo carácter específico no puede ser aprehendido, comprendido de forma espontánea por la intuición, sino a través de la razón, del pensamiento consciente, de la reflexión y del análisis).

Separados y distinguidos los elementos humanos de aquellos otros que corresponden a la naturaleza de la forma de producción de que se trate, y le otorgan su carácter productivo específico (los cuales forman una unidad de la producción general que se trate), se está en condiciones de empezar a comprender cómo interactúan los elementos humanos con los de la naturaleza de esa producción, cómo se relacionan y se determinan mutuamente a través de un proceso complejo de relaciones.

Actuando de esta manera se comprueba que lo que a la vista se presentaba como una unidad simple y uniforme (la producción) no era en realidad más que el conjunto de múltiples elementos en constante movimiento, cada uno con unas relativas características propias, relacionándose, influyéndose y determinándose constantemente entre sí que acaban por darle forma específica a cada modo de producción concreto.

El concepto modo de producción capitalista es un concepto abstracto que no tiene ninguna validez práctica para comprender el funcionamiento del capitalismo en un momento concreto y en un lugar concreto. El concepto abstracto sirve como ayuda para el razonamiento, para evitar la reiterada y constante enunciación de todos y cada uno de los elementos que componen la unidad el asunto que se pretende conocer, que de hacerlo nos conduciría directamente a la imposibilidad del conocimiento. El concepto abstracto nos pone en el camino del verdadero conocimiento: el conocimiento concreto, pero no tiene validez por sí mismo para explicar nada.

El concepto de “formación social capitalista” es el concepto concreto que tiene validez para explicar el funcionamiento del capitalismo, porque se refiere y hay que aplicarlo en un lugar, en un espacio y en un tiempo concreto, por ejemplo, Isla Mayor, año 2012. Y para ello es imprescindible realizar lo que se dijo más arriba: distinguir previamente el elemento humano que interviene en la producción que se lleva a cabo en esa localidad, de aquellos otros elementos que se corresponden con la naturaleza de lo que se produce en la misma, y de esta manera se pueden ver las relaciones que tienen unos elementos con otros, cómo se influyen mutuamente, cómo se condicionan, cómo se determinan, hasta poder llegar a entender completamente y como una unidad, compuesta por múltiples elementos, el funcionamiento del capitalismo de forma concreta.

(continuará…)

 

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