Aznar contra Rajoy

14. mayo 2009 | Por | Categoria: Magazine, Opinión

banda_seccion_opinion

Javier Grimal.- Uno de los méritos que muchos analistas políticos atribuyeron al ex presidente del Gobierno y del Partido Popular, José María Aznar, fue el de saber unificar bajo las mismas siglas a toda la derecha con representación institucional. Así, España se convirtió en el único gran país de la Unión Europea que no tenía a la extrema derecha sentada en el Parlamento, a pesar de registrar una de las mayores tasas de inmigración del viejo continente.

 

No todo el mérito debe atribuirse a Aznar, ya que el fascismo en España levantó ampollas hasta bien entrados los ochenta, mientras que el resto de Europa lo había desterrado dos generaciones antes.

 

No obstante, esta mezcolanza entre ultraderechistas, neoliberales y centristas que hoy es el PP, parece estar tocando a su fin. Aznar, el único político del mundo que sigue pensando que Irak está mejor ahora que antes, y que los atentados del 11–M fueron obra de ETA, ha decidido ponerle la proa al sucesor que él mismo designó digitalmente en 2003 para ocupar su puesto.

 

Por todos es sabido que cada vez que Aznar abre la boca, el PSOE sube un punto porcentual en intención de voto, y que las últimas elecciones generales no las ganó el PSOE, sino que las perdió la oposición cerril y grosera ejercida por el Partido Popular desde 2004. Todo el mundo lo sabe, y Aznar, también.

 

Por eso, el sector más ultraderechista del PP, con Aznar y Esperanza Aguirre a la cabeza (y posiblemente, Ángel Acebes y Eduardo Zaplana en la retaguardia), ha decidido que Rajoy debe fracasar en las próximas convocatorias electorales (europeas 2008 y autonómicas/municipales 2011), para poder tomar el control del partido.

 

Los indicios de la que podríamos llamar “Operación Esperanza” son numerosos. En primer lugar, el sumario de la “Operación Gürtel” sólo puede partir del testimonio inicial y la documentación aportada por personas cercanas a los encausados. Cercanas,… o predecesoras, en algunos casos.

 

En segundo lugar, las frecuentes declaraciones del ex presidente Aznar reclamando viejas recetas antisociales para superar la crisis, sólo pueden estar orientadas a sembrar el pánico entre votantes indecisos, descontentos con la indolencia del Gobierno de Rodríguez Zapatero, pero temerosos de que los conservadores eliminen los pocos derechos sociales que han sobrevivido a la primera oleada de la globalización neoliberal.

 

Y finalmente, el reciente cambio de actitud de Esperanza Aguirre respecto al gobierno socialista, elogiando en exceso al nuevo ministro José Blanco y confraternizando con destacados socialistas en la tribuna de invitados del Congreso de los Diputados, habla por sí mismo.

 

La derrota del PP en las últimas Generales, debió conducir al relevo de Mariano Rajoy al frente del partido. Pero Rajoy decidió seguir, provocando un serio contratiempo para posibles aspirantes a la presidencia del partido. El hecho de que ninguno de ellos fuese diputado nacional (Esperanza Aguirre, Javier Arenas, Francisco Camps, Alberto Ruiz Gallardón, etc.) motivó un pacto para cerrar en falso la sucesión en el último congreso extraordinario. La nueva batalla se dará en la confección de las listas del PP a las Generales de 2012, y en el posterior proceso de sucesión,… siempre y cuando Rajoy sea nuevamente derrotado en las urnas. Algunos y algunas han comenzado ya a alimentar esta posibilidad.

Comentarios cerrados