¿Cuál es mi voto útil?

16. diciembre 2015 | Por | Categoria: Columna Invitada, Magazine, Opinión

POR VÍCTOR CLAUDÍN (*)

Ante el próximo domingo, el PP, el PSOE y Ciudadanos han decidido que yo no les vote, ni que nadie con mis intereses, mi formación, mi situación social, etc., debiera votarles. Por ejemplo defendiendo, los dos primeros, en Europa, el TTIP, que es el gran caballo de Troya para destruir lo que queda de soberanía de los pueblos. Ninguna papeleta me convence del todo, pero mi voto útil es para Garzón y su Unidad Popular. Y quiero que gane Podemos.

En primer lugar podría no votar, porque es una opción plenamente legítima, aunque algunos la quieran sacar de lo razonable. Pero siempre he pensado que no votar es dar el voto a la mayoría, al partido más votado, y yo no quiero eso, por mucho que la abstención sea legítima en una democracia tan descolorida e imperfecta como la nuestra, teniendo en cuenta que este momento hay que aprovecharlo para quitarle el poder a la reacción.

No me olvido de la actuación del PP en el gobierno del país, de la Reforma Laboral, de la Ley Mordaza, de los desahucios, de los infames recortes en sanidad, en educación y en servicios sociales; no me olvido de su cinismo, de sus mentiras, de la corrupción que ese partido tiene asumida hasta en la médula, de los viernes negros. No me olvido de su manera dictatorial de gobernar, de su trato autoritario a Cataluña. No me olvido de su amnistía fiscal ni sus decisiones económicas a favor de los poderosos y en contra de los más débiles. No me olvido de que ya gobernaron antes para llevarnos a una guerra en la que no teníamos que participar bajo ninguna excusa.

En segundo lugar no voy a votar a Ciudadanos porque es lo mismo, es su recambio, por algo está recibiendo todo el dinero que necesita para ganar, de los que pueden dárselo. Además de que Albert Rivera no me gusta ni un pelo, me parece un cachorro del autoritarismo más peligroso. No me demoro ni una línea más en ellos.

El PSOE dejó hace mucho de ser un partido de izquierdas. Los únicos que no se han enterado son esas personas nobles y luchadoras, sus militantes, que se aferran a un espejismo que ya no engaña a los demás. El PSOE se ha terminado vendiendo al capital, al sistema, y es incapaz de tomar decisiones que nos hagan progresar, cuando no son bien vistas por los poderes ocultos.

PP, PSOE y Ciudadanos, con sus diferencias, son los partidos del sistema.

Yo quiero que gane Podemos, porque es el partido más cercano a la defensa de mis intereses que tiene opciones de triunfar o, al menos, de lograr una fuerza realmente importante. Yo quiero que en el próximo Parlamento, Podemos tenga una voz poderosa, incluso que Pablo Iglesias sea el nuevo Presidente. Además ahí está Ada Colau, sobre la que no tengo ninguna reserva, ella hubiera sido mi mejor presidenta. Pero no voy a votar Podemos porque hay cosas que no me convencen. Yo fui uno de los fundadores del partido en mi pueblo, pero desde entonces ha llovido mucho, a pesar de ser un año escaso en precipitaciones. Hay demasiadas cosas que me han defraudado; de organización interna, perdiendo la oportunidad de crear una organización de nuevo cuño; y ante la sociedad, rebajando presupuestos económicos y sociales por ambición electoral, además de carecer, ellos también, de una decidida política cultural, pedagógica y comunicacional que protagonice el imprescindible proceso transformador que necesita nuestro pueblo.

Pero tengo ilusión y la suficiente confianza como para creer que va a dar una gratísima sorpresa a los que piensan como yo.

Además, Podemos tenía la obligación de llegar a un gran acuerdo con el resto de la izquierda por ser la organización más poderosa, aún su juventud. Despreciar a IU como lo ha hecho, ha sido un lamentable error. Hubiera sido hermoso que el acuerdo logrado con otras fuerzas, e incluso con IU en Galicia, Cataluña o Valencia, por ejemplo, se hubiera dado a nivel nacional, con lo que aún la posibilidad de ganar hubiera estado mucho más cerca.

Pero lo considero un partido muy cercano a mis anhelos, en el que si gobierna me gustaría confiar.

A pesar de eso, voy a votar a Garzón y a su Unidad Popular, porque es quien más claramente se ha definido. Y yo pertenezco a su espectro, yo soy de izquierdas por mucho que otros piensen que eso son caracterizaciones del pasado. Sus referencias son las mías. Y es un voto útil porque no es que me convenza de todo, no creo en su organización, no creo que haya superado fórmulas trasnochadas, pero quiero que consiga grupo parlamentario, que su voz se oiga, que se siga adaptando a los nuevos tiempos.

Cuando el PSOE ganó en 1982, yo lo celebré en la Plaza Mayor de Madrid, al tiempo que tenía una honda tristeza por el descalabro del PCE, que había sido mi partido hasta los Pactos de la Moncloa. Siempre he pensado que si el PSOE hubiera tenido entonces, y luego, una formación importante a su izquierda que le presionara, sus decisiones no habrían sido las mismas, pero el PCE perdió casi toda su fuerza. Podemos necesita a IU para no convertirse en el sustituto del PSOE.

Estas elecciones son muy importantes. Si de ellas nace un gobierno del PP o de Ciudadanos, nos podemos preparar, el próximo tiempo será mucho más duro del que termina esta semana. No se lo podemos consentir. Si gana Podemos y se refuerza con un grupo parlamentario a su izquierda, se abre un período de tremenda ilusión, de perspectivas halagüeñas. Vota Podemos, vota Unidad Popular. Vota a los tuyos.

Fuente: Blog de Víctor Claudín

Foto: Mariano Asenjo

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(*) Periodista y escritor residente en la Comunidad de Madrid

 

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