Documentos que “inmortalizan” Zaragoza

15. abril 2015 | Por | Categoria: Cultura, Cultura y Ocio, Magazine

El Palacio de Montemuzo, ubicado en el número 34 de la calle Santiago, en pleno centro de la ciudad, alberga el archivo, biblioteca y hemeroteca de Zaragoza. En este espacio se pueden encontrar documentos desde el siglo XII hasta la actualidad. Siglos de historia que confirman el título de “inmortal” que ostenta la capital aragonesa. Lejos de quedarse anclados en el pasado, trabajan en digitalizar todos los documentos posibles para que sean accesibles a través de la página web municipal.

Elena Rivas lleva desde 1988 trabajando en el Archivo Municipal. Asegura que la biblioteca está especializada en la Historia de Zaragoza y que la hemeroteca “es la mejor de Aragón”. Hasta aquí vienen desde investigadores y estudiosos, a particulares con inquietudes históricas o incluso para resolver asuntos administrativos. Y es que todo lo que la ciudad ha sido, todas las viviendas que ha tenido y todos sus habitantes tienen una referencia en este equipamiento. Para el Archivo Municipal, Zaragoza no tiene secretos.

Los padrones de habitantes de Zaragoza se conservan desde 1900. Aunque en parte están resguardadas por la Ley de Protección de Datos, hay determinadas fichas que sí se pueden consultar. En estos registros se especifica quién vivía en cada domicilio de la ciudad, incluso la edad que tenía el empadronado en ese año.

La hemeroteca es la joya del Archivo. Conserva ejemplares de prensa desde el siglo XVII. Las colecciones de los siglos XVII, XIX y XX son “muy importantes”. A pesar de que se puede consultar cualquier diario a través de microfilm, el reto es conseguir digitalizarlos para poder colgarla en Internet directamente.

De lo analógico a lo digital

La digitalización de un documento histórico consiste en convertir ese archivo de formato analógico a digital para que pueda ser fácilmente consultable a través de Internet y se pueda trasladar a un ciudadano vía correo electrónico o mediante la página web. Es un trabajo que comenzó con la microfilmación hace ya más de veinte años.

El jefe de la Unidad de Sistema de Reproducción de Documentos, Luis Torres, concreta que este trabajo se va haciendo en función del presupuesto. La Administración genera documentos diariamente, por lo que “podríamos estar digitalizando archivos durante toda la vida”. El documento más antiguo que se conserva y que también se ha digitalizado es un pergamino que data de 1126. Se trata de un privilegio que se le concedió a Zaragoza para repoblar la ciudad, ya que se enmarca poco después de la Reconquista de la ciudad por Alfonso I “El Batallador”.

Toda la documentación antes de ser digitalizada debe ser preparada. “Tiene que ser revisada para comprobar que la secuencia de las páginas es la correcta”, explica Torres. También hay que foliarla “para que cuando se haga un control de calidad se puedan detectar fallos fácilmente”, agrega.

A ser posible, “y aunque sucede poco”, reconoce Torres, “lo ideal es que previamente sea restaurada”. Es lo que ocurrió con el plano de Joaquín Gironza, que fue restaurado y posteriormente digitalizado. “Estamos muy orgullosos porque tiene unas dimensiones de 3,2 metros de largo por 1,8 de alto y tenemos un nivel de zoom del 200%”, destaca Torres. Es decir, que una letra de un milímetro se ve en pantalla con un tamaño de un centímetro.

Contabilizar los documentos que se pueden llegar a digitalizar en un día es muy complicado porque depende de la calidad en la que se encuentre cada uno. Si las condiciones son buenas, la cámara digital de alta resolución que emplean en el proceso permite realizar entre 1.200 y 1.300 disparos en una jornada de unas siete horas, si bien después hay que posproducirlos. No obstante, “también hay documentación en la que te puedes encontrar que sólo has realizado 50 disparos en una mañana, por su estado de conservación y sus características”.

El ingenio tampoco falta en este servicio, ya que han sido ellos mismos quienes construyeron su propia máquina de digitalización. Es una mesa con un soporte automatizado en el que se colocan los documentos y una cámara de alta resolución que efectúa los disparos. Sumado a una serie de programas informáticos “es lo que nos permite llevar a cabo la digitalización con una calidad muy buena, sin tener un dispositivo específico que en el mercado alcanzan los 80.000 euros y es desproporcionado para nosotros”.

Repasar la historia

Una de las consultas más destacadas del servicio web es el repaso de los carteles de las Fiestas del Pilar que se puede hacer a golpe de clic desde cualquier dispositivo móvil. Son todos los carteles desde finales del siglo XIX, que fue cuando comenzaron a realizar el concurso, que consiguieron el primer premio. También hay algunos de los proyectos que se presentaron y no ganaron. “Es una información preciosa que permite ver cómo ha sido la ciudad a lo largo de los años”, subraya Elena Rivas.

Las modas, culturas e incluso los momentos políticos que atravesaba Zaragoza se pueden intuir sólo con echar un vistazo a estos carteles. No cabe duda de la evolución de la ciudad, que también se puede evidenciar comparando los planos urbanísticos trazados a lo largo de todos estos años.

Los fondos de planos incluyen los parcelarios de todo el término municipal, pero también proyectos de arquitectos que se querían aplicar al diseño de Zaragoza, pero que nunca llegaron a materializarse. Incluso planos de los edificios desde el siglo XIX que todavía hoy sirven para proyectos que se quieren desarrollar.

Fotografías, carteles, planos urbanísticos, prensa, documentos textuales, grabados… Todos los secretos de la Historia de Zaragoza convierten al Archivo municipal en uno de los grandes tesoros de la capital aragonesa.

Fotos: Aragón Press

 

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