El ministro alemán Wolfgang Schäuble no es partidario de que el BCE compre deuda soberana

10. septiembre 2012 | Por | Categoria: Economía, Magazine

por Ignacio Bruna (*)

Según informó la pasada semana la Agencia EFE, el ministro alemán de Finanzas, el cristianodemócrata Wolfgang Schäuble, ha frenado las expectativas de que el Banco Central Europeo (BCE) vaya a asumir la supervisión bancaria de la zona del euro el 1 de enero de 2013, y por lo tanto no es partidario de que el BCE compre ilimitadamente deuda soberana de los países del sur de Europa.

En unas declaraciones al semanario Der Spiegel, Schäuble considera “poco realistas las expectativas de que pueda funcionar” esta supervisión bancaria central en el ámbito europeo para entonces.

Además, se opone a que el BCE supervise todos los bancos e instituciones financieras de la zona del euro y estimó mejor que se centre, primero, en las entidades “relevantes para el sistema financiero”.

Dicho en román paladino, lo que el superministro germano quiere es que el Bundesbank (banco emisor alemán) controle la política monetaria y financiera del BCE y por ende pueda conseguir que sus grandes bancos no se vean sometidos a inspecciones financieras que con toda seguridad no pasarían.

Schäuble también rechazó la idea de que los fondos de rescate temporal y permanente (FEEF y MEDE, respectivamente) recapitalicen directamente a los bancos, ya que para ello considera condición necesaria que el BCE haya asumido antes la supervisión bancaria en la zona del euro, lo que no ocurrirá a comienzos del próximo año.

Para Schäuble, la función de supervisión del BCE deberá separarse de la política monetaria, algo que pide la propia entidad monetaria.

La Comisión Europea pretende que el BCE supervise a todos los 6.000 bancos de la zona del euro, pero el Gobierno alemán se opone a que las cajas de ahorro y las entidades regionales públicas germanas también sean supervisadas, con lo que mata dos pájaros de un tiro.

Además, el ministro germano de Finanzas dijo que “el Bundesbank es independiente y el BCE es también independiente” y que, por ello, los gobiernos no se deben inmiscuir en las discusiones de la banca central.

“No hay conflicto entre el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann y el BCE”, aseguró Schäuble, pese a que la semana pasada el diario “Bild”, el periódico alemán de mayor tirada, informara de que Weidmann ha estudiado la posibilidad de dimitir porque se opone a que el Banco Central Europeo compre deuda soberana.

En este momento y tras la visita a Madrid de la canciller germana Ángela Merkel, el gobierno de Rajoy se apresta a pedir un rescate blando a las instituciones europeas que solo negociarán si los alemanes dan su visto bueno e imponen las condiciones de tal “préstamo”.

Nadie puede creer que un rescate total, que es lo que necesita España, se puede conseguir sin que el ajuste de las finanzas se haga de una manera drástica y sin que la economía del día a día se resienta.

La pregunta es cuánto puede permitir la economía global española retraerse sin que el paro se desboque y la población se empobrezca en un 30 por ciento de su nivel de vida actual.

Otra cosa es si en el próximo otoño la situación de la economía real lance a la calle a millones de personas que ven como a diario pierden calidad de vida, poder adquisitivo y lo que es peor, imposibilidad total de tener un futuro para ellos y para sus hijos.

Estos días se ha dicho en la prensa conservadora que España está haciendo ahora lo que Alemania hizo hace doce años. Es cierto a medias. En primer lugar quien inició una reforma del mercado laboral y una nueva fiscalidad fue el canciller socialdemócrata Gerhard Schroeder, que acotó algo el estado de bienestar que los que conocen aquel país, constatan que no tiene nada que ver con el que hemos conseguido aquí.

Y también, y no lo menos importante y lo que no se dice es que todos los acuerdos se consiguieron después de meses de conversaciones con los poderosos sindicatos alemanes. Vamos, lo mismo que aquí.

No obstante, la canciller alemana Ángela Merkel, ha respaldado al presidente del BCE, Mario Draghi, quien defiende el nuevo programa de compra de deuda.

El consejo de gobierno del BCE se reunirá esta semana para tratar la política monetaria de la zona del euro y para discutir sobre el nuevo programa de compra de deuda soberana, con el fin de frenar la subida de las primas de riesgos de países como España e Italia y facilitar que reduzcan su déficit y endeudamiento.

Por otra parte, el ministro germano de Finanzas también defendió de nuevo la introducción del impuesto sobre las transacciones financieras, proyecto que el Gobierno alemán ha querido que apoyen otros países europeos.

Schäuble reconoció empero, las dificultades actuales para lograr que se introduzca esta tasa a nivel europeo y consideró que es posible conseguir que se apruebe a escala nacional.

Foto: Banco Central Europeo (autor: ArcCan)

 

(*) CRÓNICA DE ARAGÓN tiene el placer de anunciar que a partir de hoy se incorpora a su equipo de redacción Ignacio Bruna, periodista aragonés afincado en Madrid de amplia trayectoria profesional. Licenciado en Derecho, fue redactor de internacional en Diario 16, corresponsal en Bonn, colaborador en Cambio 16 hasta el año 2004 y corresponsal en Beirut. Posteriormente, en la Agencia EFE ejerció como corresponsal en Berlín, en Bruselas, y enviado especial a los países nórdicos. También ejerció como editor responsable de la mesa de Oriente medio y Asia

 

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