El servicio de Cardiología del “Miguel Servet” pone en marcha una técnica pionera en Aragón

16. noviembre 2015 | Por | Categoria: Ciencia y Tecnología, Magazine

Cardiólogos intervencionistas del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza han realizado por primera vez en Aragón una técnica que combina en el mismo acto la ablación de un tipo de arritmia llamada fibrilación auricular y el taponamiento de una cavidad del corazón, la orejuela izquierda, mediante un dispositivo implantado a través de un catéter.

La intervención, realizada por los equipos médicos y de enfermería de las Unidades de Electrofisiología y Arritmias, y de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista, estuvo dirigida por los doctores Naiara Calvo y Gabriel Galache, que contaron con el apoyo de cardiólogos ecocardiografistas y del servicio de Anestesia.

El jefe de la Unidad de Electrofisiología y Arritmias, el doctor Antonio Asso, explica que la fibrilación auricular es la arritmia (contracción irregular del corazón) más frecuente. Se estima que la sufre en torno al 2% de la población general. Su abordaje intervencionista, la ablación, implica realizar una serie de quemaduras contiguas con un catéter hasta aislar eléctricamente las áreas donde se originan los impulsos que causan esa arritmia. De esa forma, bloqueado el paso del impulso eléctrico, se evita la arritmia.

La especialista de la Unidad de Arritmias y encargada del programa de ablación de fibrilación auricular, doctora Naiara Calvo, augura una expansión de las indicaciones de esta técnica combinada en los próximos años, dado que los resultados publicados avalan su seguridad y eficiencia. Afortunadamente, señala la experta, “la mayoría de pacientes sometidos a ablación de fibrilación auricular tiene un riesgo embólico bajo y sólo utilizamos anticoagulantes de manera transitoria”.

El jefe de la Unidad de Hemodinámica, el doctor José Antonio Diarte, resalta que “cada vez disponemos de mejores recursos tecnológicos para abordar procedimientos de intervencionismo estructural cardíaco y evitar cirugía, por lo que la cartera de servicios continúa expandiéndose”.

La jefa de Servicio de Cardiología, la doctora Isabel Calvo, destaca que la implantación de estas técnicas es posible gracias a la colaboración multidisciplinar entre equipos de especialistas de Cardiología, Anestesia y el imprescindible papel de una enfermería especializada. No llega a media docena el número de centros en España donde se practica este tratamiento combinado que requiere una alta cualificación por parte de las distintas unidades involucradas. “En nuestro servicio estamos comprometidos en ofrecer a la sanidad pública aragonesa las últimas técnicas en el ámbito de la Cardiología en beneficio de la salud de nuestros pacientes”, ha comentado la doctora Calvo, “por lo que este procedimiento se suma a otros incorporados en los últimos dos años como el implante transcatéter de válvula aórtica o la ablación de fibrilación auricular”.

El paciente que fue sometido a este procedimiento combinado de ablación y oclusión de orejuela es un varón de 73 años con alto riesgo embólico y que había presentado varias complicaciones hemorrágicas del tratamiento anticoagulante. Fue intervenido el pasado 4 de noviembre y dado de alta sin incidencias y con el ritmo cardiaco normal a las 48 horas del procedimiento. Tras varias semanas, se retirará definitivamente toda anticoagulación.

La cardiología intervencionista realiza cateterismos para tratar enfermedades cardiacas, desde infartos a arritmias, entre otras muchas, de la forma menos invasiva posible, sin necesidad de abrir el corazón. No es cirugía sino que los especialistas introducen unos catéteres por arterias o venas (desde la pierna o el brazo, dependiendo de los casos) para acceder al corazón. A través de esos catéteres llegan a la zona afectada y la pueden tratar.

Cuando este trastorno del ritmo cardíaco se asocia con ciertos factores de riesgo, como la hipertensión, la diabetes y la edad avanzada, existe una alta probabilidad de embolia (obstrucción de un vaso sanguíneo por un coágulo) y es preciso utilizar fármacos para prevenirla. Son los llamados anticoagulantes orales como el Sintrom, entre otros. Pero hay pacientes que no pueden tomar estos tratamientos anticoagulantes porque padecen un elevado riesgo de hemorragias.

En estos casos, los cardiólogos buscan alternativas terapéuticas para evitar los coágulos y una de ellas es esta última técnica puesta en marcha. Dado que más del 90% de las embolias cardíacas en pacientes con fibrilación auricular son consecuencia de coágulos (trombos) que se originan en una cavidad ciega de la aurícula izquierda denominada orejuela, el cierre de esta estructura mediante un dispositivo oclusor permitiría una virtual eliminación del riesgo de sufrir una embolia aún en ausencia de anticoagulantes en los pacientes con un riesgo hemorrágico alto.

Foto: Aragón Press

 

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