FÚTBOL – El Real Zaragoza vuelve a depender de sí mismo después de sumar ante el Rayo su segunda victoria consecutiva

6. mayo 2013 | Por | Categoria: Deportes, Magazine

Y el fútbol volvió a las botas de los jugadores del Real Zaragoza. Así se podría resumir la actual situación deportiva del equipo de Manolo Jiménez tras la crisis de juego y de resultados que sufrió durante el infame cuatrimestre enero–abril. Después de asistir a las dos últimas victorias del equipo ante Mallorca y Rayo Vallecano, quedan muchas preguntas sin respuesta. Preguntas de esas a las que no se suele responder seriamente en las ruedas de prensa. Preguntas como ¿por qué el equipo vuelve a ser el que fue en el ecuador de la primera vuelta, después de quince encuentros consecutivos jugando con la misma actitud con la que se disputan los partidos de solteros contra casados? Preguntas como ¿dónde estuvo el error?

Preguntas que, en el mejor de los casos, recibirían como respuesta algunos de los estúpidos tópicos futbolísticos. Lo cierto es que el Real Zaragoza doblegó ayer al Rayo Vallecano con un contundente 3–0, después de dominar el encuentro casi de principio a fin y de servir a su público un insólito y maravilloso cóctel de intensidad, colocación y concentración, aderezado con un chorrito de no cerrarse en defensa tras adelantarse en el marcador.

El encuentro comenzaba como el de la jornada anterior frente al Mallorca: con un primer disparo a puerta de Paco Montañés en los primeros instantes. El dominio era del Rayo pero el Real Zaragoza hacía que poco a poco apareciese su lado bueno. Los de Manolo Jiménez presionaban bien en el centro del campo y llegaban bien arriba, aunque seguía faltando algo de pólvora en la definición.

Las bandas volvieron a ser lo que fueron hace meses, con Los 4 Fantásticos, versión blanquilla. Abraham y Paco Montañés por la izquierda, y Sapunaru y Víctor Rodríguez por la derecha superaban con claridad la línea defensiva rival. Así las cosas, en el minuto 24 Abraham se hacía con un balón dividido en el centro del campo, avanzaba hasta el área y al intentar dar un pase de gol a Postiga, el colegiado cántabro Teixeira Vitienes decidía inventarse un penalti, por mano inexistente de Jordi Figueras. Tarjeta amarilla para el central rayista, y transformación de la pena máxima por parte de Apoño (1–0). Resulta inconcebible que el fútbol no haya incorporado todavía los avances tecnológicos de los que ya disfrutan otros deportes como el rugby para evitar decisiones injustas de los colegiados, pero como dice uno de esos estúpidos tópicos de los que hablábamos antes, “el fútbol es así”.

Con la ventaja en el marcador, el Real Zaragoza comenzó a cimentar en este momento su victoria, no tanto por el gol conseguido, como por no echarse atrás para defenderlo. Muy al contrario, los de Manolo Jiménez siguieron presionando la creación de juego del Rayo hasta asfixiar en el medio campo a los de Paco Jémez. Un disparo seco de Chori Domínguez despejado por Roberto, una volea de Rodri desde la media luna que salía desviada, y un intento fallido de vaselina por parte de Apoño desde la zona de tres cuartos, fueron las últimas ocasiones de la primera parte.

Al comienzo de la segunda, el Real Zaragoza veía recompensada su actitud con el segundo gol, que nacía de una internada de Postiga por banda izquierda, y que después de varios remates y rechaces, era culminada por Rodri con un disparo a bocajarro desde el área pequeña de Rubén (2–0). Paco Jémez se la jugaba entonces sustituyendo al defensor Casado por el atacante Adrián. Su homólogo zaragocista retiraba poco después a Víctor Rodríguez para dar entrada al héroe de la jornada anterior: Rubén Rochina.

El Rayo se fue recomponiendo ante un Zaragoza que comenzaba a pagar el esfuerzo físico realizado hasta el momento. Entre los minutos 60 y 80 aproximadamente se dio una fase de dominio rayista que, sin embargo, no trajo ninguna consecuencia positiva para el once visitante. Tan solo una jugada hilvanada por Figueras y Chori Domínguez estuvo a punto de convertirse en el primer gol del Rayo cuando Apoño tuvo que sacar de cabeza bajo palos el último remate de Piti. La réplica inmediata fue un disparo de Postiga que salió demasiado cruzado por el lado izquierdo de la meta de Rubén.

Manolo Jiménez quería recuperar el dominio del centro del campo y para ello había sustituido a Rodri por Movilla en el minuto 70. La táctica dio resultado, ya que el Real Zaragoza comenzó de nuevo a presionar en el centro del campo. El partido ya parecía ganado cuando en el minuto 89 una combinación entre Apoño y Postiga terminaba con un disparo de éste último al palo. José Carlos ponía a prueba a Roberto, también sin éxito. Pero el que sí acabaría en las mallas sería un remate de Apoño desde fuera del área, ya en tiempo de descuento, aprovechando un rechace de la zaga rayista (3–0).

Teixeira Vitienes pitaba el final del partido, mientras la grada de La Romareda, inconmensurable durante todo el encuentro, se desgañitaba con el que ya viene siendo el grito de guerra de las últimas temporadas: “¡Sí, se puede!”.

Con esta victoria, el Real Zaragoza sale de los puestos de descenso y adelanta a Celta, Deportivo y Osasuna. El equipo de Manolo Jiménez vuelve a depender de sí mismo para alcanzar un objetivo que, aunque devalúa la grandeza de este club, no deja de ser un objetivo: la permanencia en primera división. Para alcanzarlo, el conjunto blanquillo cuenta con dos aliadas muy poderosas: la afición y la autoestima recuperada. La contribución de Rochina en esta recta final de la campaña, así como la solidez que está dando Pinter al doble pivote, son también elementos positivos a destacar. Apoño sigue aportando un plus de calidad y de actitud a este equipo. En contra, sólo opera el miedo a recaer en la pájara que sufrió durante las quince jornadas anteriores a su victoria de la semana pasada frente al Mallorca. Como vino se fue. Esperemos, pues, que no vuelva.

 

Ficha técnica:

Real Zaragoza: Roberto; Sapunaru, Álvaro, Loovens, Abraham; Pintér (Romaric, min. 85), Apoño; Paco Montañés, Rodri (Movilla, min. 70), Víctor Rodríguez (Rubén Rochina, min. 60); Hélder Postiga. Entrenador: Manolo Jiménez

Rayo Vallecano: Rubén; Arbilla, Amat, Figueras, Casado (Adrián, min. 51); Javi Fuego, Trashorras (Perea, min. 55); Vázquez (Tamudo, min. 67), José Carlos, Piti; Chori Domínguez. Entrenador: Paco Jémez

Goles: 1–0, Apoño (penalti, min. 25); 2–0, Rodri (min. 50); 3–0, Apoño (min. 90+2)

Árbitro: Fernando Teixeira Vitienes (comité cántabro). Amonestó a Pintér (min. 56), Rochina (min. 66), Sapunaru (min. 72) y Movilla (min. 84) en el Real Zaragoza; y a Figueras (min. 24) y Adrián (min. 55) en el Rayo Vallecano

 

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