FÚTBOL – Real Zaragoza 1 – Córdoba CF 1. Cofre sin llave

3. octubre 2016 | Por | Categoria: Deportes, Magazine

POR JUAN ANTONIO PÉREZ-BELLO

Poner los puntos sobre las íes no siempre es popular, pero tras ver el partido que el sábado enfrentó al Real Zaragoza y al Córdoba es justo afirmar que hubo un hecho que desvirtuó y contaminó el resultado. El equipo aragonés, sí, no dispone de jugadores excelsos, ni su propuesta futbolística es superior a la de sus rivales, pero también es cierto que los jugadores rivales no son mejores y la idea del contrario no se distingue notoriamente. Por eso es crucial contar con jueces más justos y capaces de interpretar los partidos con más sabiduría de la que nos muestran. Que es muy limitada.

Desde el inicio, a un equipo cordobés bien plantado y con superioridad numérica en el centro del campo, Milla opuso un grupo un tanto más estirado que en Soria y mejor dispuesto para el ataque. Eso suponía que había mejor presencia en la punta de ataque pero que el equipo se descosía en la medular si Morán y Ros no cumplían con su tarea. Que es lo que ocurrió. Por eso los primeros momentos se pintaron de verde pistacho y parecía que los de Oltra se hacían dueños del combate.

Zapater no daba abasto para contener las oleadas andaluzas que, sin embargo, ofrecían un bagaje ofensivo más bien pobre y limitado. Tan solo algunos balones aéreos que Irureta controlaba sin gran dificultad, excepto la ya clásica torpeza que nos regala cada semana, esta vez en forma de despeje de puños deficitario. Fue un período de dominio cordobés estéril perfumado de balas de fogueo caducadas. Hasta que se produjo el gesto técnico mal interpretado por el juez Pérez Pallás. Un balón correctamente despejado por Casado dio con los huesos de Guille en el suelo, en una acción que fue castigada con penalti. No lo era, no lo fue, pero se pitó. La Basílica reaccionó con gallardía y firmeza y abroncó al trencilla (que palabra más castiza), pero de nada sirvió. El exzaragocista Rodri batió a Irureta y el primer gol subió al vetusto marcador.

A diferencia de Soria, el equipo mantuvo la calma, la cara y el alma. Siguió a lo suyo y consiguió equilibrar las fuerzas gracias, sobre todo, a una mayor presencia de Lanza y Ángel en las zonas de peligro del Córdoba. Y es que no hay mejor defensa que tener el balón en nuestro poder. Se ha demostrado ya sobradamente que el Real Zaragoza es un equipo cuando maneja el cuero y se convierte en una banda cuando corre detrás de él. Ayer fue el de la primera opción y porfió para conseguir el empate. Este llegaría de un corner botado, cómo no, por Lanzarote, que puso el balón en la coronilla de Casado, que lo peinó para que llegara a la frente de Cabrera. Su testarazo rompió la red de Kieszek, diluyendo así la injusta ventaja del Córdoba.

Se llegó con el empate al descanso y después del mismo el Real Zaragoza nos invitó a acompañarle en la tarea de solucionar el partido a base de esfuerzo, garra, buena colocación y la calidad de Lanza. Vivió el partido entonces una puesta en escena diferente. El Córdoba pretendió seguir con el guión de la primera parte, pero una mejor distribución de jugadores en el centro de campo y la presencia de Fran en lugar de Isaac le otorgó al equipo Milla la autoridad moral suficiente como para obligar a los visitantes a estar más atentos a defender que a atacar.

La banda derecha se convirtió en un territorio propicio para crear peligro y así sucedió. Por allí llegaron los balones más sugerentes y a punto estuvo el Real Zaragoza de lograr el gol de la victoria hasta en tres ocasiones en las botas de Ros, Juan Muñoz y Lanzarote, pero el portero polaco tuvo su noche y protagonizó varias paradas de gran mérito. El Real Zaragoza era puro corazón, un ingrediente muy necesario en esta categoría, pero le faltó algo más de sustancia en el ataque y un mejor perfil organizativo. Este último detalle nos lleva a pensar que Milla tiene que terminar de ajustar sus piezas para lograr que el equipo funcione de un modo más compensado. Esperar que Fran se asiente, desear la llegada del mejor José Enrique, recuperar a Cani y Xumetra y acoplar definitivamente a Morán en su lugar natural se antojan decisiones razonables que le darán al equipo argumentos suficientes para crecer en medio de este páramo que no nos ampara. Y mantenernos firmes en la idea de que hace falta mostrar paciencia y fortaleza.

Ficha técnica:

Real Zaragoza: Irureta, Casado, Cabrera, Erik Morán, Ángel, Javi Ros (Pombo, min. 83), Manu Lanzarote, Marcelo Silva, Isaac (Fran, min. 45), Juan Muñoz (Edu García, min. 68) y Zapater

Córdoba: Kieszek, Caro, H. Rodas, Cisma (De los Reyes, min. 83), Luso, Rodri, Juli, Alfaro, Guille (Bergdich, min. 61), Caballero (Edu Ramos, min. 61) y Bijimine

Goles: 0-1, Rodri (min. 22); 1-1, Cabrera (min. 27)

Árbitro: David Pérez Pallás (comité territorial gallego). Por parte del Real Zaragoza amonestó a Ángel (min. 30), a Lanzarote (min. 45), a Marcelo Silva (min. 61) y a Cabrera (min. 89). Por parte del Córdoba amonestó a Caballero (min. 51), a Cisma (min. 81), a Rodri (min. 89) y a Luso (min. 89)

 

(+) info >>> entra en REAL ZARAGOZA, AIRE AZUL para conocer la calificación otorgada a cada uno de los jugadores blanquillos

 

Tags: ,

Comentarios cerrados