FÚTBOL – Un gran Atlético de Madrid vence al Athletic de Bilbao en la final rojiblanca de la Europa League (3–0)

10. mayo 2012 | Por | Categoria: Deportes, Magazine

El Atlético de Madrid se convirtió anoche en el campeón de la Europa League 2011–2012 tras vencer en la final a un Athletic de Bilbao que nunca dio la sensación de sentirse cómodo sobre el césped del Estadio Nacional de Bucarest.

De hecho, la primera de las cuatro claves de la victoria madrileña pudo ser la mayor experiencia del Atlético de Madrid en eventos de este tipo; la segunda, la superioridad técnica de los del Cholo Simeone; la tercera, la capacidad de los atléticos para desconectar a Llorente del resto de su equipo (en parte, gracias a la enorme labor de Godín); y la cuarta tiene un nombre y un apellido: Radamel Falcao.

El jugador colombiano del Atlético de Madrid fue un elemento diferencial en el encuentro de anoche, no sólo por ser el autor de los dos primeros goles del partido, sino también por su capacidad para desbordar a la defensa bilbaína.

El encuentro comenzó con una intensa presión del Atlético de Madrid en el centro del campo, que por una parte, impedía a los de Marcelo Bielsa desarrollar su brillante juego al toque, y por otra, proporcionaba las primeras ocasiones de gol a los colchoneros.

Así en el minuto 2, una combinación entre Gabi y Adrián, tras una internada por la banda del primero, causaba el primer sobresalto a la hinchada bilbaína. En el minuto 5 llegaba la segunda ocasión de gol, esta vez a cargo de un Diego fenomenal durante todo el encuentro.

Y en el minuto 6, el primer gol de la noche. Falcao recibe dentro del área; aunque tiene delante dos defensores logra acomodarse el balón para chutar en parábola con la zurda desde la zona derecha del área grande, y colocar el balón allí donde los porteros no pueden alcanzarlo, en plena escuadra (1–0).

A partir de este momento, el once bilbaíno se comenzó a asentar en el terreno de juego. Empezaron a llegar las ocasiones de gol, e incluso algún posible penalty sobre Llorente que el árbitro alemán Wolfgang Stark no consideró oportuno señalar.

Con ventaja en el marcador, los colchoneros se sentían cómodos jugando al contraataque. Falcao encabezaba uno de ellos en el minuto 21, que culminó con una peligrosa falta en la media luna del área bilbaína y tarjeta amarilla para Ander Herrera.

La posesión era en un 67% para el Athletic de Bilbao, pero las ocasiones de gol las ponía su rival. Así, en el minuto 33 Falcao marcaba el segundo tanto después de culminar con un espectacular gesto técnico en el área una jugada que venía originada por un clamoroso fallo defensivo de Amorebieta (2–0).

El segundo gol atlético descompuso la estructura del equipo bilbaíno, que ya no tuvo la misma frescura y precisión en su juego al toque. Con los de Bielsa intentando una remontada cada vez más difícil, culminaba la primera parte.

En el descanso, Bielsa daba entrada a Ibai y a Iñigo Pérez por Aurtenetxe e Iturraspe, respectivamente. El Athletic salió enchufado de los vestuarios, y de hecho, la primera ocasión clara salió de los pies de Muniaín en el primer minuto de la segunda mitad.

Sin embargo, esta ofensiva de los leones era contenida por un Atlético de Madrid bien posicionado que hizo del contraataque su principal recurso ofensivo.

En el minuto 62, Bielsa (de forma un tanto temeraria faltando tanto tiempo para el final del encuentro, e incluso de una posible prórroga) realizaba su tercer y último cambio: Toquero por Ander Herrera.

El Athletic lo seguía intentando, recurriendo cada vez más al juego aéreo y a los lanzamientos lejanos. Ibai, De Marcos, Llorente, Susaeta, Toquero,… El gol no llegaba y la vida se escapaba para los bilbaínos.

El incansable Falcao provocaba otro sobresalto a los aficionados bilbaínos cuando en el minuto 79 estrellaba el balón en el poste, después de protagonizar un nuevo contraataque colchonero.

Pero la sentencia estaba próxima. Cinco minutos después, Diego recibía el balón en el centro del medio campo bilbaíno, se encaminaba hacia el área rival, superaba a tres rivales y colocaba la pelota en el interior de la portería defendida por Gorka Iraizoz, junto a la cepa del palo derecho (3–0).

A partir de ahí y hasta el pitido final, la desolación y el afán por marcar se apoderaron por igual del Athletic de Bilbao, como el gran equipo campeón que es. Un disparo al larguero de Ibai en el minuto 92 ponía el colofón a la final rojiblanca de la Europa League.

El Atlético de Madrid culmina con un broche de oro una temporada que comenzó con más incertidumbres que alegrías, y que se ha enderezado gracias a la buena labor desarrollada en el vestuario por el Cholo Simeone y el Mono Burgos. Por su parte, el Athletic de Bilbao deberá esperar a la Final de la Copa del Rey del próximo 25 de mayo frente al FC Barcelona para poner la guinda a su brillante temporada 2011–2012.

 

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