Las mentiras de la Unión Bancaria

6. junio 2014 | Por | Categoria: Economía, Magazine

POR BARTLEBY, EL ESCRIBIENTE

“Con la Unión Bancaria los ciudadanos europeos dejarán de soportar las quiebras de los bancos”. Este mensaje, intensificado durante la campaña de las elecciones al Parlamento Europeo, parece haber calado en la opinión pública, pero oculta a la ciudadanía sus graves carencias y sus verdaderos propósitos.

La Unión bancaria cuenta con tres pilares: un Mecanismo Único de Resolución (MUR) para liquidar bancos en quiebra, que contará con un Fondo de Resolución con aportaciones de las entidades de crédito para financiar bancos en dificultades. En segundo lugar un Mecanismo Único de Supervisión (MUS) cuyo objetivo es vigilar directamente la solvencia de las entidades de crédito europeas más significativas (en torno a 130); y finalmente una red de fondos nacionales para garantizar los depósitos inferiores a 100.000 euros. La parte de los clientes, como vemos, la menos innovadora.

Esta “unión bancaria” se trata de un mecanismo más de control de los países acreedores sobre los sistemas financieros de los Estados deudores, una vuelta de tuerca más a la Europa de vencedores y vencidos. Se entiende así que las cajas de ahorro alemanas queden fuera de este sistema de supervisión único.

Pero sin duda lo más destacado es que las cifras del Fondo de Resolución son completamente ridículas: 55.000 millones de euros deberán aportar los bancos en un plazo nada menos que de 8 años. Recordemos que sólo las ayudas públicas a la banca española en forma de capitalización directa, según datos del Banco de España, superan los 60.000 millones de euros. En Inglaterra 32.000 millones de euros necesitó el Anglo Irish Bank y 46.000 millones Royal Bank of Scotland. Pero la prueba palmaria que demuestra la mentira de la unión bancaria la puso de manifiesto Fernando Restoy, subgobernador del Banco de España y presidente del FROB, quien hace pocos días pidió respaldo público ante futuras crisis bancarias, siguiendo las tesis del Banco Central Europeo. A confesión de parte sobran pruebas: habrá crisis y seguiremos pagándolas los mismos.

No es cierto por tanto que semejante andamiaje financiero tenga por objetivo evitar que los ciudadanos paguen descalabros futuros. El propósito fundamental es dotar de un respaldo suficiente que permita crear una banca gigantesca europea capaz de competir a nivel internacional con los monstruos norteamericanos y asiáticos.

Una banca gigantesca significa una banca capaz de inmiscuirse todavía más en los aspectos esenciales de la vida cotidiana: desde comprar el pan (y pagarlo con tarjeta) hasta la educación, la salud, las pensiones, el depósito de nuestro salario y nuestro ahorro, etc. La banca está vinculando de forma cada vez más férrea nuestra suerte a la suya. Si cae, nos precipitamos con ella y nos vemos obligados a acudir a su rescate. He ahí el chantaje. Un chantaje en el que las instituciones europeas son cooperadoras necesarias con la pantomima y las mentiras de la Unión Bancaria.

Foto: Luis García

 

Tags: , , , ,

Comentarios cerrados