Libertad de expresión en España, muerte accidental de un titiritero

8. febrero 2016 | Por | Categoria: Magazine, Opinión

POR BARTLEBY, EL ESCRIBIENTE

Yo creo que a estas alturas de la película, el que no haya madurado no será porque no ha tenido tiempo ni oportunidades de hacerlo. En casi 40 años de democracia hemos sido suficientemente engañados por quienes han servido con la eficacia de un mamporrero a un régimen cuyas raíces se hunden en el franquismo. Esos poderes fácticos, como antes se les llamaba, vuelven a insistir, a la desesperada, para convencernos de que sus intereses mafiosos son los mismos que los de las clases populares.

El caso de los “titiriteros” contratados por el Ayuntamiento de Madrid ha sido paradigmático. Detenidos y encarcelados por una obra satírica cuyo “delito” es haber sido torpemente contratada para un público equivocado, dos trabajadores llevan más horas encarcelados de las que pasarán muchos sacerdotes acusados de abusos sexuales a niños ¿El delito? Enaltecimiento del terrorismo con el melodramático agravante de hacerlo ante un público infantil. Algo muy serio, sin duda.

¿Ha habido tal enaltecimiento? Poco importa. La obra ya se interpretó en Granada, municipio gobernado por PP con apoyo de Ciudadanos, sin que sucediera nada. El caso es que el engranaje propagandístico del régimen se ha puesto en marcha con el punto de mira en ciertos representantes políticos elegidos en las urnas. Destruir al enemigo por cualquier método es el espectáculo que estos poderes y sus redes clientelares están poniendo en escena. En el fondo tampoco es algo novedoso. De legitimidades democráticas violadas podrían hablar las decenas de miles de voces silenciadas que aún se apiñan en las cunetas.

Hablarán los jueces, claro. Y lo harán con una ley represora en la mano. Una ley denunciada por la ONU como castradora de derechos fundamentales. Para el pueblo, para la clase trabajadora, satirizar el sistema no cuenta con doctrina Botín que los salve. El pueblo es libre de pensar lo que quiera siempre que coincida con quienes dictan lo que debe pensarse. Entonces le dirán que sí, que es libre y le advierten que pensar al revés constituye una amenaza para la estabilidad política o de los mercados, o de lo que sea.

Dicen que los cerdos se lanzan sobre un arañazo abierto en la carne de un congénere hasta acabar devorándolo. Una metáfora del papel de cierto tipo de prensa cuya voracidad se manifiesta paradójicamente hacia quienes comparten el común derecho de libertad de expresión. Lo curioso es que esos mismos perros no comen carne de perro cuando la “sátira” se convierte en amenaza a manos de sus propios compañeros de trinchera. Hace poco el presunto periodista Jiménez Losantos amenazó por la radio con pegar dos tiros a dos diputados de Podemos. En su caso, la sátira encasquilló la bala y para la Fiscalía la sangre no llegó al río. No han tenido tanta suerte los titiriteros.

En cualquier caso, no se trata desde luego de culpar al mensajero, básicamente porque no actúa solo. No hay prensa manipuladora sin borregos manipulables.

En 1970 el dramaturgo italiano Darío Fo escribió una obra titulada “Muerte accidental de un anarquista”. En ella, el premio Nobel ponía en escena dos hechos sucedidos en 1921 en Estados Unidos y 1970 en Italia. En ambos casos, un sospechoso detenido por la policía era “suicidado” arrojándose por la ventana mientras se le sometía a interrogatorio, como demostraron investigaciones posteriores. Se trata de una obra de marcado carácter satírico que propone una reflexión sobre los engranajes que pone en marcha el poder en detrimento del ciudadano. Con mayor o menor acierto, de eso precisamente hablaba también la obra de los titiriteros en prisión. La obra de Fo constituye un alegato que nos brinda episodios muy interesantes, como el que se refiere al papel manipulador de los medios de comunicación.

Periodista – En pocas palabras, viene a decir que “el escándalo, cuando no lo hay, conviene inventarlo, ya que es un medio extraordinario para mantener el poder, aliviando la conciencia de los oprimidos.”

Loco – Claro, la catarsis liberadora de tensiones, y ustedes los periodistas independientes son sus máximos sacerdotes.

(…)

Loco – No, el escándalo es un antídoto contra el peor de los venenos, la concienciación de la gente.

 

Foto: Lau / Twitter

 

Tags: , , , ,

Comentarios cerrados