Pensiones de hambre

1. febrero 2010 | Por | Categoria: Magazine, Mayores

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Sí, pensiones de hambre y de supervivencia. Todos los años por estas mismas fechas recibimos del Ministerio de Trabajo (y ahora también de Inmigración) una amable y extensa carta en la que –como siempre– nos detalla la cantidad a que corresponde el aumento anual de la pensión a percibir en los próximos doce meses. También como siempre, la cantidad en cuestión es francamente miserable. Gobierne quien gobierne, la historia se repite. Ahora, con Zapatero el aumento ha sido de 11 euros para las pensiones sin cónyuge a cargo (de 546 euros en el 2009 a los 557 en el 2010) o sea un poco menos de 12.000 pesetas.

 

Con el hombre que dice tener la varita mágica para solucionar todos los problemas de este país, o sea Aznar, el aumento pasó a ser (en el 2003) de 406 euros a 411 o sea que en solo 5 euros consistió la mejora de la pensión. Cómo es posible que con esta percepción tan ridícula en ambos casos, se vayan pavoneando sistemáticamente nuestros gobernantes de lo mucho que hacen por unos pensionistas, que al final de su vida laboral dedicada por completo a  construir el país, se vean vilipendiados con estas pensiones de hambre.

 

Cuando vemos –con justificada envidia– las pensiones que perciben los jubilados de los países de nuestro entorno, nos damos cuenta que –al menos en ese capítulo– estamos muy por detrás de ellos.

 

Claro que todo tiene arreglo en esta vida y a lo peor resulta que los españoles decidimos en el año 2012 cambiar de caballo ganador dejándonos arrastrar por el “encanto” de Mariano Rajoy y hasta salimos perdiendo si nos gobierna ese señor que siempre está de mal genio y cabreado.

 

Los que estamos cabreados de verdad somos los pobres pensionistas, que nos toca bailar siempre con la más fea, es decir con una Administración –sea del color que sea– que se limita a revalorizar las pensiones de manera tan inmoral, que roza la deshumanización para los que merecen el mayor de los respetos: sus mayores.

 

De momento, con los 11 euros ya tenemos para pagar cada mes el seguro de defunción. Algo es algo. De momento, ya nos podemos morir tranquilos, puesto que ese gasto no se lo endosaremos a nuestra familia. Del mal, el menos.

 

 

Foto: Sede del Ministerio de Trabajo e Inmigración, Madrid (Autor: Luis García –Zaqarbal–)

One Comment to “Pensiones de hambre”

  1. Carmen dice:

    Vergüenza, debería darles a los políticos, la subida para las pensiones más bajas, pero para eso hay que tenerla. Lo mínimo que deberían cobrar estas personas, que han estado trabajando toda la vida, para levantar este País, es que tuvieran una pensión digna que les permitiera terminar su vida dignamente. Y esto es muy fácil para esas jubilaciones de oro, que algunos no saben ni que hacer con el dinero que cobran, habría que poner un tope y el resto repartirlo en esas pensiones que si no se les ayudara,a estas personas dudo mucho llegaran a final de mes. Ah otra cosita, seguramente los que menos cobran ahora, seguramente son lo que más han trabajado y viciversa, es lo que viene pasando con los que ahora tienen un trabajo, unos trabajan y otros se llevan el dinero por el morro.