Piratería en las costas zaragozanas

11. noviembre 2010 | Por | Categoria: Magazine, Opinión

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Ángeles Pelegay.- Y digo bien. Piratería. La piratería del todo vale, la de los comercios del “todo revuelto”: los locutorios y “las papelerías–copisterías–panaderías–pastelerías–tiendas de limpieza”.

 

Que nadie se ría. Existen, yo las he visto, y las estoy sufriendo.

 

Dudo mucho que, estén dados de alta en los 1.500 epígrafes que luego ejercen, pero en cualquier caso, lo que sí puedo afirmar es que el concepto “barra de pan–toner de copiadora” no pasa un control sanitario.

 

Pero no le importa a nadie, ni al que lo monta, ni a sanidad, ni al inspector (que curiosamente nunca entra en esos locales) y sobre todo tampoco le importa al que se come ese pan.

 

¿Dónde están las asociaciones de consumidores, que tanto protegen al consumidor? ¿Esas madres preocupadas por la salud de sus hijos, que les compran “chuches” a granel puestos al lado de botellas de lejía?

 

Mientras tanto, los proveedores mayoristas colocan el producto donde sea, sin importarles la profesionalidad, la calidad, y el tipo de negocio. Todo vale, el caso es vender. Y vamos destruyendo oficios, con la alegría del tonto: “podemos vender una máquina copiadora y ampliar el negocio con un horno de pan, nos haremos ricos”.

 

El resultado es que las panaderías venden menos, las pastelerías venden menos, las papelerías venden menos y las copisterías venden menos. POR CULPA DE LOS PIRATAS.

 

Piratas que muchas veces no son los comerciantes, sino los asesores y todos los “listos” que los rodean. Y no contentos con esto luego aplican el “reventamos precios” y se ponen a generar pobreza con el atrevimiento que da la falta de cultura, porque si no es esto, tengo que pensar que el atrevimiento nace de la mala fe.

 

En fin, el consumidor tiene la última palabra. Pero yo me quedo con los hornos de pan, la papelería especializada, la copistería profesional, sitios donde encuentro calidad y profesionales preparados.

 

El que quiera comerse una golosina con sabor a fotocopia que siga usando este tipo de comercios, a fin de cuentas cada uno sabe qué tipo de vida quiere llevar.

 

Solo quería aclarar que en Zaragoza, también hay piratas.

 

 

Foto: MASA

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