¿Puede un niño rendir igual que otros cuando en su casa se pasa hambre?

18. diciembre 2013 | Por | Categoria: Columna Invitada, Magazine, Opinión

POR ESPACIO DE DERECHOS SOCIALES (*)

Desde el Espacio de Derechos Sociales queremos hacer visible y denunciar la grave situación que viven muchas familias zaragozanas por no poder hacer frente al pago del comedor escolar de sus hijos. En los últimos tres años el gobierno PAR-PP ha disminuido en un 50% la cuantía destinada a este fin.

La convocatoria de becas de comedor del Gobierno de Aragón para este curso 2013-2014 ha sido una convocatoria injusta que ha dejado sin ayudas a todas las familias aragonesas con ingresos anuales superiores a los 6.000 euros. Además, las familias que tuvieron la “suerte” de que les fuera concedida la ayuda se encontraron con la sorpresa de que ésta no cubría la totalidad del coste del servicio de comedor. El Gobierno de Aragón había realizado, no una convocatoria de becas como apoyo económico al ciudadano con menos recursos, sino como una convocatoria de subvenciones como las que se ofrecen para la financiación de proyectos realizados por asociaciones, empresas, etc. Las subvenciones nunca pueden cubrir el importe total de un proyecto, por lo que las familias se encontraron con que, aún habiéndoseles concedido las becas, como en realidad eran subvenciones, éstas no cubrían el coste total del servicio de comedor y tenían que abonar 6 euros por niño al mes en los colegios públicos y 25 euros en los colegios concertados.

El resultado de esta política es que, a día de hoy, muchas familias con dos y más hijos con ingresos que no superan los 500 euros al mes no pueden hacer frente al pago mensual que se les reclama, y van a tener que renunciar a la beca/subvención, sin posibilidad de hacer uso del servicio de comedor.

En este escenario de sinrazón en el que las familias se encuentran desesperadas e indefensas, en los últimos días, se publicita a bombo y platillo una medida por parte del Gobierno de Aragón que pretende ser la solución al problema generado por él mismo. Se decide destinar 2.310.082 euros del Plan Impulso a los Colegios de Aragón para que los destinen a cubrir necesidades de los centros. Cada centro puede hacer uso del dinero como le parezca más oportuno: compra de material deportivo, actividades complementarias, fondos de biblioteca… Y también, financiación de la “deuda” contraída por las familias que no puedan hacer frente a los pagos.

Es decir: para solucionar una medida injusta proponen otra medida también injusta y arbitraria. Una familia verá atendida sus dificultades para hacer frente al pago, no en función de unos criterios objetivos y en relación con sus necesidades, si no en función de la decisión que tome la dirección de cada centro. Y en el caso de que un centro decida destinar el dinero a sufragar la deuda de las familias ¿A qué familias se les costeará y a cuáles no? ¿En función de qué criterios? ¿Son los directores de los centros profesionales cualificados para hacerlo? Y para más sinrazón, este denominado “plan impulso” solo se contempla hasta diciembre de este año. Por lo que las familias van a encontrarse en enero en la misma situación.

Los criterios de universalidad y objetividad que han de regir cualquier prestación de la Administración se ven conculcados en pro de un sistema arbitrario que suena más a limosna que a justicia, suena más a beneficencia que a derechos.

Al mismo tiempo, desde el Ayuntamiento de Zaragoza se lanza otra “solución” al problema para las familias residentes en Zaragoza. Esta solución contempla dos medidas diferentes:

– A las familias que no pueden hacer frente al pago de los 6 euros al mes se les ofrece un único vale de comida por familia con un importe de 50 euros a canjear en una cadena de supermercados de la ciudad. Es decir, las familias no resuelven ni el problema de alimentación de sus hijos ni el problema de la deuda con el colegio. Con lo cual si no pueden hacer frente al pago, tendrán que renunciar al servicio de comedor y alimentar a sus hijos todo el curso con esos 50 euros.

– A las familias que solicitaron la beca pero no la obtuvieron por disponer de unos ingresos entre 6.000 y 12.000 euros, se les va a conceder una Ayuda de Urgencia por el importe de la beca. Esta medida es discriminatoria porque solo corresponde a las familias que solicitaron la beca, habiendo muchas familias que decidieron no pedirla por ingresar más de 6.000 euros anuales ¿Es ese un criterio justo y objetivo para conceder una ayuda económica? ¿Cuántas familias se van a quedar fuera de este programa? Claramente se están conculcando los principios de equidad, universalidad e igualdad que tienen que regir los servicios sociales.

Como resultado de todo lo anterior, un año más, las familias y por lo tanto, los niños y niñas que en nuestra comunidad autónoma sobreviven con más dificultades, se enfrentan al abandono más absoluto por parte de nuestro gobierno autonómico. Y por otro lado, aquellas familias que viven en municipios cuyos gobernantes apuestan por sumar esfuerzos para dar respuesta a las necesidades, como es el caso de Zaragoza, se encuentran con iniciativas que responden más a las prisas, a la improvisación y al parcheo que a un proyecto de protección real a sus ciudadanos.

En los últimos días el Gobierno de Aragón ha anunciado que no aumenta la partida destinada a becas, sino que la disminuye, reduciendo la partida en tres años en casi un 50% ¿A qué familias va a conceder las becas? ¿Cuántos miles de niños y niñas quedarán fuera?

La situación de crisis económica que padece nuestra comunidad, sostenida a lo largo de casi seis años ha situado a muchas familias en la precariedad. A la falta de prestaciones sociales dignas este gobierno en boca de su consejero Oliván dice que no es su cometido luchar contra las desigualdades. Parece que tampoco lo es de la consejera de Educación que entiende las becas de comedor y libros como algo ajeno y accesorio al sistema educativo, y no como parte integral del mismo. Sin embargo, ¿puede un niño que no dispone del material escolar adecuado estar al mismo nivel que sus compañeros? ¿Puede un niño rendir igual que otros cuando en su casa se pasa hambre? ¿Tienen las mismas oportunidades?

Un buen gobierno se mide por cómo aborda las desigualdades de sus ciudadanos y por cómo protege a las personas más vulnerables. El gobierno PAR–PP abandona a los escolares de esta comunidad.

Porque entendemos la educación como un derecho esencial, que va más allá de asegurar una plaza escolar, desde el Espacio de Derechos Sociales queremos hacer un llamamiento al gobierno autonómico y a los diferentes gobiernos municipales para que la política de becas sea una política de consenso y complementariedad de las administraciones que garantice, de forma real, que aquellos niños que carecen de medios económicos puedan acceder a la educación en igualdad de condiciones, asegurando el acceso al material escolar necesario y al servicio de comedor mediante becas completas.

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(*) Espacio de Derechos Sociales es un foro permanente de debate y denuncia puesto en marcha por Marea Naranja Aragón y por el proyecto “Dale vida al Luis Buñuel”

Foto: archivo cronicadearagon.es

 

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