Segunda semana de huelga en LEAR

11. noviembre 2010 | Por | Categoria: Economía, Magazine

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El conflicto por el que atraviesa LEAR continúa enquistado a pesar de los intentos del Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAMA), que nuevamente ha citado a los representantes de la empresa y de los trabajadores para intentar avanzar en la negociación del expediente presentado por la compañía y que afecta a 78 trabajadores.

 

Isidro Agustín, Presidente del Comité de Empresa, espera que LEAR, hoy, “ponga sobre la mesa una solución”, aunque objetivamente se antoja realmente complicado a juzgar por el distanciamiento de las posiciones fomentado por los acontecimientos que han ido ocurriendo durante estas dos semanas de conflicto.

 

Según los trabajadores, LEAR está boicoteando el derecho de huelga al proveer a General Motors con asientos confeccionados en Eisenach (Alemania), invirtiendo para ello una importantísima cantidad de dinero que, según el Presidente del Comité de Empresa, se “podría emplear en el acuerdo de indemnizaciones”.

 

Desde la semana pasada, LEAR está enviando camiones con las piezas que se fabrican en la empresa Proma Hispania, también situada en Épila (Zaragoza), hasta la planta que la propia LEAR tiene en la ciudad alemana de Eisenach para que los asientos del Corsa sean confeccionados allí y posteriormente enviados a la factoría OPEL de Figueruelas (Zaragoza).

 

Bernardo Periona, Presidente del Comité de Empresa de Proma Hispania, aseguraba que la semana pasada, al comienzo de la huelga en LEAR, salieron ya cuatro camiones hacia Eisenach y, este mismo lunes, otros dos nuevos transportes se dirigieron a Alemania.

 

Este intento, cueste lo que cueste, de que la huelga no consiga el efecto buscado, junto con la carga que la Guardia Civil protagonizó contra los trabajadores que intentaban impedirlo, ha hecho que las posturas no sólo no se acerquen sino que se sitúen en posiciones prácticamente irreconciliables, por lo que el acuerdo final parece, hoy en día, un imposible que podría acabar depositando la responsabilidad de la decisión en manos de la autoridad laboral, quien deberá decidir si el expediente es aprobado.

 

Difícil papel el del Gobierno de Aragón en este conflicto, un conflicto que, como otros, no ha sido capaz de atajar a tiempo pero en el que se encuentra con un elemento no común: un grupo de trabajadores que están demostrando su capacidad de lucha y su decisión a llevarla adelante en defensa de sus puestos de trabajo y de sus derechos.

 

Difícil papel, también, por la servidumbre demostrada hacia todo lo que tenga que ver con General Motors y que limita sobremanera la capacidad de actuación de un Gobierno que no sólo debe encontrar soluciones a los numerosos conflictos laborales actuales sino que debería plantear alternativas a un tejido productivo que difícilmente se va a sostener durante mucho tiempo.

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