Alimentación y desigualdad

19. junio 2013 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

Un gobierno que empieza afirmando que los españoles han vivido por encima de sus posibilidades sólo tiene que dar un paso más para acabar concluyendo que, además, comen más de lo que deben. La ministra de Sanidad dio ese paso la semana pasada al señalar que los españoles “nos movemos poco y comemos más de lo debido”. Según Ana Mato, la obesidad es “la epidemia del siglo XXI”.

Ante estas “profundas” reflexiones, que simplemente se limitan a correlacionar la obesidad con la excesiva ingesta de alimentos, se le podría indicar a la ministra que lo que debería hacer es cumplir su labor institucional a la hora de evitar el fraude en los etiquetados, o la incorporación de elementos insanos en la comida precocinada que se vende en los comercios de nuestro país.

Y es que esto de la alimentación, como casi todo lo demás, va por clases. Algunos españoles son absolutamente ajenos a estas problemáticas gastronómico–sanitarias porque el cuerpo no reacciona de igual manera ante un buen solomillo de Ternera de Ávila que ante una pizza de supermercado de 1,59 euros, con sus correspondientes gelificantes, emulgentes, conservantes, estabilizadores, antioxidantes, acidulantes y colorantes.

Tampoco resulta igual de saludable disfrutar de un partido de golf después del solomillo, que quedarse deprimido en el sofá pensando en que hoy tampoco ha salido trabajo, y esperando al próximo intermedio para que la ansiedad te conduzca a la nevera.

Por lo tanto, y a pesar de que Mato no incluyó en su análisis todas estas circunstancias, se podría decir que, en términos generales, quienes no tuvieron culpa de la crisis tampoco suelen ser culpables de su sobrepeso, aunque el régimen de Rajoy trate de culpabilizarles de ambas circunstancias.

En este sentido, resulta tremendamente esclarecedor el Informe Anual sobre la riqueza en el mundo, que ayer publicaron Capgemini y RBC Wealth Management. En él se afirma que a lo largo del año 2012, mientras la tasa de desempleo se disparaba en España desde el 24,44% del primer trimestre hasta el 26,02% del cuarto, el número de ricos en nuestro país (considerando como tales a quienes poseen más de un millón de dólares en activos de inversión) crecía un 5,4%.

La creciente desigualdad social (incluso como causa de la obesidad) debería, pues, preocupar a Ana Mato, sobre todo teniendo en cuenta el nombre oficial de su Ministerio: “Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad”.

 

Tags: , , , , ,

Comentarios cerrados