Aquel país de charanga y pandereta

21. octubre 2016 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

De no haber muerto en el exilio, es muy posible que Antonio Machado hubiera seguido escribiendo versos sobre aquel “país de charanga y pandereta” que tan bien retrató en su poema “El mañana efímero”.

Incluso es probable que si el genio sevillano viviera hoy, hubiera encontrado nuevos motivos de inspiración en un Tribunal Constitucional que legitima el maltrato a los animales, o en la impunidad de la que siguen disfrutando los genocidas del franquismo cuarenta años después de la muerte del dictador, o en unas urnas que continúan premiando a los partidos más corruptos, o en una democracia que todavía no ha despejado la X de los GAL, o en un Estado que condecora a la Virgen de los Dolores por sus méritos policiales, o en un sistema judicial que persigue más a determinados jueces que a los delincuentes de guante blanco investigados por ellos, o en un ministro del Interior que queda exonerado política y penalmente tras haber sido grabado en su despacho mientras conspiraba contra sus adversarios políticos.

Pues bien, lo más alarmante de este “país de charanga y pandereta” es la casi absoluta ausencia de señales regeneracionistas sobre el horizonte. La ética cotiza a la baja, la cultura permanece instalada en el menosprecio institucional, la educación continúa siendo solo un campo de batalla para las confrontaciones partidistas, y la política se ha convertido en una especie de reality show donde los eslóganes publicitarios y los argumentarios absurdos han ocupado el terreno donde antes se edificaban ideas y actitudes ejemplares.

El gregarismo de una sociedad acrítica, fielmente reflejado en el espejo de unas instituciones cada vez más mediocres, es la base sobre la que hoy se construye la España del mañana, un mañana mucho menos efímero –por desgracia– del que vaticinaba el poeta hace más de un siglo.

 

Tags: , , , , , ,

Comentarios cerrados