Cataluña: lo político y lo judicial

31. agosto 2015 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

Poco antes de que se fuera a celebrar el referéndum sobre la independencia de Cataluña (luego suspendido e ilegalizado por el Tribunal Constitucional), saltaba al foco mediático la trama de corrupción de la familia Pujol. Según los indicios, el patriarca Jordi había amasado una pequeña fortuna durante sus 23 años al frente de la Generalitat, sin que nadie en Cataluña ni en el resto del Estado se hubiese dado cuenta.

Poco antes de que se celebren unas elecciones autonómicas calificadas como “plebiscitarias” por sus convocantes, un juzgado de instrucción de El Vendrell ordenaba registrar este viernes dos sedes de Convergencia y el domicilio de un extesorero del partido, en el marco de una investigación por corrupción político-empresarial.

La pena de televisión estaba servida, así como la polémica entre unas fuerzas políticas que hablan de conjura anticatalanista, y otras que aducen independencia judicial para negar cualquier interpretación conspirativa.

Como diría Aristóteles, en el medio está la virtud. Hablar de independencia judicial en un país que ha fulminado a los jueces Baltasar Garzón y Elpidio Silva, mientras mantiene como presidente del Tribunal Constitucional a un exmilitante del PP, y pone el caso Gürtel en manos de dos magistrados manifiestamente afines al partido investigado, puede resultar ciertamente sarcástico.

Por otro lado, envolverse en la bandera catalana para esconder las presuntas corrupciones cometidas durante décadas de gobierno convergente, es una actitud egoísta, demagógica y vergonzosa.

Lo que verdaderamente llama la atención es que nadie, en ningún momento de los 28 años en los que CiU ha gobernado Cataluña, haya reparado en el supuesto manto de corrupción que esta coalición -ahora rota- ha extendido sobre la comunidad autónoma que gestionaba. Ha debido llegar una apuesta soberanista por parte de los convergentes, para que se lleven a cabo investigaciones, registros y detenciones.

La pregunta resulta obvia: si en aquellos tiempos en los que Pujol apoyaba al gobierno de Felipe González, o hablaba en catalán con Aznar (en la intimidad, claro) nadie reparaba en estas supuestas irregularidades ¿habríamos sabido de las tramas presuntamente corruptas de CiU si este partido no hubiera optado recientemente por el independentismo?

 

Tags: , , , , , ,

Comentarios cerrados