De apestada a mártir

24. noviembre 2016 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

En este país tenemos la mala costumbre de santificar a los muertos, sólo por el hecho de haber muerto. La muerte se convierte en una especie de absolución generalizada de todos los pecados y delitos cometidos por la persona finada, hasta tal punto que la imagen conservada de ella tiene poco que ver con lo que realmente fue en vida.

Este acto de mojigatería generalizada tuvo ayer su hito en las filas del Partido Popular, a propósito del inesperado fallecimiento de su exmilitante Rita Barberá. Quienes hace sólo seis días trataron a Barberá como a una apestada durante el acto de inauguración solemne de la XII Legislatura de las Cortes Españolas, ayer tuvieron la inmensa desfachatez de decir que la exalcaldesa de Valencia había sido “linchada durante mucho tiempo, mediática y políticamente” (Rafael Hernando), o que había sufrido “una cacería totalmente injustificada” (Jesús Posada), o incluso, que “durante muchos meses en los últimos tiempos ha habido una actitud de crítica, en términos jurídicos ‘no fundamentada’” (Rafael Catalá, ¡ministro de Justicia!).

Parece, pues, que la antigua apestada se ha convertido en mártir, por arte de luctuoso birlibirloque. Quienes hace menos de una semana le negaron el saludo a Barberá, tienen ahora la desvergüenza de criticar a quienes se negaron a homenajear a la finada con un inmerecido minuto de silencio. Pensé que esta gente era de otro tipo, me han confirmado que no”, decía Rafael Hernando de los diputados y diputadas de Unidos Podemos ¿Qué clase de “gente” era entonces él mismo y sus compañeros de la bancada popular hace seis días?

La “crítica ‘no fundamentada’ en términos jurídicos” de la que ayer hablaba el ministro de Justicia, Rafael Catalá, corresponde nada más y nada menos que al encausamiento de Rita Barberá por el Tribunal Supremo a propósito de un presunto delito de blanqueo de capitales, motivo por el cual, el PP exigió a Barberá que renunciara a su escaño como senadora.

El Partido Popular “linchando” a una de los suyos “en una cacería totalmente injustificada”, a pesar de ser “una magnífica política”, según dijo ayer Cospedal, y echando la culpa de su fallecimiento a la prensa y a los demás partidos del arco parlamentario. Hipocresía en estado puro. Éstos son los que gobiernan España.

 

Tags: , , ,

Comentarios cerrados