Desvergüenzas Populares

15. diciembre 2016 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

Quienes acusar a los demás de ser populistas, suelen ser los verdaderos populistas. Su populismo viene aderezado además con grandes dosis de desvergüenza, como demuestran las últimas declaraciones de Celia Villalobos y de Esperanza Aguirre.

El pasado martes, y al hilo de un debate sobre la modificación de los horarios laborales en España, Celia Villalobos declaraba en Antena 3 que son los trabajadores los que tienen la culpa de que las jornadas de trabajo se alarguen en nuestro país, porque en su opinión, “si usted se pasea por algunas grandes empresas, ve a la gente hablando del partido de fútbol del Real Madrid o del Betis; ve usted que están hablando de las carreras de motos,… y después de ese tiempo que lo hacen de su jornada laboral [sic] lo que hacen es ampliarla después”.

No tardaron las redes sociales en incendiarse recordando que, hace menos de dos años, la propia Villalobos fue pillada jugando al Candy Crush en su escaño de vicepresidenta del Congreso. Lo que no sabemos es si la diputada malagueña alargó o no su jornada laboral ese día para compensar el tiempo perdido durante su “distracción”.

Pero el colmo de la desvergüenza populista fue alcanzado ayer, nuevamente, por Esperanza Aguirre. La actual portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid opinó en 13TV sobre uno de los temas que mejor conoce: los estacionamientos de vehículos de políticos en los carriles bus del centro de Madrid para la realización de gestiones privadas.

En esta ocasión, ha sido Soraya Sáenz de Santamaría la que, según eldiario.es, el pasado lunes dejó su coche oficial en el carril bus de la Gran Vía madrileña para bajarse a comprar unos artículos en Primark, acompañada por su jefa de gabinete, María Pico.

Pues bien, el análisis que Aguirre hace sobre esta infracción grave de las normas de circulación es el siguiente: “dado que los sueldos de los políticos (a pesar de lo que dice mucha gente) no dan para mucho,… pues tiene muy buenos precios Primark, como los tiene Zara y estas ‘low cost’, y es a las que podemos ir los que tenemos un sueldo… eh…”. Y lo dice alguien que, como portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid, cobra 94.758,20 euros anuales.

Unas declaraciones indignantes en un país donde, gracias a las políticas del partido de Esperanza Aguirre, los salarios se han reducido, los privilegios de las élites han aumentado, y los derechos sociales han retrocedido.

Sin embargo, tanto Aguirre como Villalobos saben que sus excesos verbales no tendrán consecuencias negativas para ellas ni para su partido, ya que buena parte del electorado premia la sinvergonzonería política en lugar de castigarla. Es la tragedia democrática de un país donde han llegado a ser ministras dos personas como Celia Villalobos y Esperanza Aguirre, que juntas suman más de 60 años de mamandurria política.

 

Tags: , , , , , ,

Comentarios cerrados