Draghi o La opereta del neoliberalismo

23. enero 2015 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

Por un lado, tenemos que el desempleo ha bajado en España durante la campaña de Navidad (y en general, a lo largo de todo 2014), gracias a la proliferación de infraempleos que no aportan el salario necesario para salir de la pobreza.

Por otro lado, tenemos un pormenorizado informe de la OIT que asegura que la crisis y las medidas para salir de la crisis adoptadas en España han empobrecido a la clase trabajadora y a la clase media hasta el punto de congelar la demanda interna, y que mientras las políticas redistributivas no inviertan esa tendencia, la economía de nuestro país no abandonará la unidad de cuidados intensivos.

Y finalmente, tenemos al Banco Central Europeo (una de las tres cabezas de la troika que ha sembrado Europa de recortes, rebajas salariales y pérdida de derechos sociales), reconociendo el fracaso de las políticas neoliberales del austeridazo, y anunciando la compra masiva de deuda pública de los Estados de la Eurozona, con dinero de los propios Estados de la Eurozona, que son los que forman parte del accionariado del BCE a través de sus bancos centrales.

Aunque a simple vista pueda parecer alta economía del siglo XXI, todo esto no es más que una opereta decimonónica.

En pocas palabras, el argumento es el siguiente: la desregulación de la economía financiera y la avaricia de las élites provocan una crisis mundial que comienza siendo bancaria y privada, y termina siendo económica y pública; para hacer frente a la misma, los propios causantes promueven medidas que conducen al empobrecimiento de la clase trabajadora (mayoritaria) y al enriquecimiento de la fracción más adinerada de la clase empresarial (minoritaria), con la esperanza de que eso sirva para que los especuladores sin fronteras recalen en Europa, y no en los paraísos fiscales y laborales de la semiesclavitud; pero al poco tiempo se dan cuenta de que esas medidas están estrangulando la demanda interna en la Eurozona, con lo que deciden que los Estados se presten a sí mismos su propio dinero a través del BCE, mientras esta institución bancaria insiste en que debe seguir practicándose el austeridazo.

¿Es o no es una opereta?

Lo más triste es que nadie parece haberse dado cuenta de que la lluvia de miles de millones anunciada ayer por Mario Draghi para ahuyentar el fantasma de la deflación, no va a servir para nada, ya que con unas estructuras legislativas que institucionalizan la desigualdad social, la regresividad fiscal y la precariedad laboral, los incrementos de renta beneficiarán sobre todo a las élites que ya se han enriquecido notablemente tras el estallido de la crisis.

Telón.

 

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