El discurso de Rajoy

9. diciembre 2011 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

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A pocos días de su investidura como nuevo presidente del Gobierno (aunque sintiéndose ya presidente in péctore), Mariano Rajoy esbozó ayer ante sus colegas del Partido Popular europeo las prioridades legislativas que su Ejecutivo piensa afrontar a partir del 23 de diciembre. 

Las buenas intenciones que se le deben presumir al futuro presidente quedaron ayer empañadas por dos errores colosales contenidos en su discurso.

 

En primer lugar, Rajoy cometió la osadía de seguir sacando pecho ante Europa por el espectacular crecimiento económico vivido por España durante el anterior ciclo de gobierno popular (1996–2004), sin tener en cuenta que éste se debió a una equivocada apuesta institucional por la misma burbuja inmobiliario–financiera que ha terminado por arruinar nuestro país y las vidas de muchos de sus habitantes.

 

El segundo error, mucho más sutil que el anterior, sobrevino cuando Rajoy, después de hablar de los inmensos sacrificios que va a tener que soportar una población española ya demasiado castigada por una alarmante pérdida de poder adquisitivo, basó su idea de crecimiento económico en las reformas orientadas al aumento de la competitividad, a la estimulación del ahorro y a “hacer crecer nuestras exportaciones”.

 

Parece que el futuro presidente ya ha descartado de antemano la estimulación de la demanda interna como motor de desarrollo. Seguramente, el nuevo presidente quiso dar a entender ayer en Marsella que con las nuevas reformas, España mejorará sus cifras macroeconómicas, pero que los españoles y españolas seguirán sacrificando su poder adquisitivo en los altares del dios Mercado. De hecho, en su programa de choque contra la crisis, Rajoy no ha esbozado ni una sola propuesta orientada hacia la redistribución de la riqueza, verdadero motor económico de un Estado.

 

Sin embargo, el líder popular tuvo el acierto de mencionar entre sus prioridades la reestructuración del sistema financiero español “reforzando –a la vez– el control y la supervisión de las entidades financieras”. Fue precisamente, la falta de control en el sector financiero la que provocó la crisis mundial, agravada en España por su dimensión inmobiliaria. Por ello, sería deseable que, además de incrementar el control público sobre las entidades financieras, el nuevo gobierno de Rajoy sustituyera urgentemente al actual gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, por alguien que poseyera, al menos, nociones básicas de Economía.

 

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One Comment to “El discurso de Rajoy”

  1. maria dice:

    El problema, es que para que sustituir a alguien llamese Fernandez Ordoñez, o al mismo presidente por Rajoy, si van a seguir vendidos a los dictamenes del dios todo poderoso mercado, mientras no se pegue un puñetazo en la mesa se mande todo y a todos hacer puñetas vamos a seguir igual o peor, pagando siempre los mismos, y los arriba siempre más gordos. Que vergüenza de país y de gobernantes que se venden al diablo por unos Euros, o por una colocación el día de mañana, vendría bien que la iglesia en estos momentos les dijera a los gobernantes de este país, aquello de que vender el alma al diablo está muy feo.