El drama de la izquierda

2. noviembre 2016 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

Lo ocurrido en Grecia tras el triunfo electoral de Syriza demuestra que el modelo económico neoliberal no respeta las decisiones democráticas de los pueblos. El margen para la acción política institucional es muy estrecho. Hace un cuarto de siglo, algunos profesores universitarios explicaban que dentro de una escala de 1 a 10, donde 1 sería la extrema izquierda y 10 la extrema derecha, ese margen estaría situado entre el 4,9 y el 5,1.

Esa era la representación gráfica de nuestra estrecha democracia hace 25 años. El problema para el autodenominado Partido Socialista Obrero Español y para otras formaciones de la izquierda, es que la revolución neoliberal iniciada a principios de siglo con el proceso de globalización y liberalización económica, ha desplazado ese margen hacia la derecha. La consecuencia lógica es que ahora el sistema sólo permite hacer política económica entre el 6,9 y el 7,1, llámese el primer ministro Alexis Tsipras, Mariano Rajoy o Matteo Renzi. Algo de esto esbozó el propio Sánchez el pasado domingo en La Sexta, tal como comentábamos el lunes en este mismo espacio.

Durante el último debate de investidura, el diputado de ERC Gabriel Rufián realizó un retrato preciso del actual PSOE, al preguntar a sus señorías socialistas si “¿No les da vergüenza ser republicanos, pero monárquicos; socialistas, pero neoliberales; obreros, pero en consejos de administración; y de izquierdas, pero dando el poder a la derecha?”. No obstante, las contradicciones van más allá del propio PSOE, como bien sabe el señor Rufián, diputado de un partido de izquierdas que concurre en una misma lista electoral con la derecha neoliberal y corrupta de la antigua Convergencia; o incluso, el señor Iglesias, cuando aplaude a su amigo Tsipras incluso después de que éste traicionara a su electorado para arrodillarse ante el dios Mercado y sus apóstoles de la Troika.

Por eso, el verdadero drama de la izquierda en estos momentos es que carece de fuerza ideológica y de capacidad mediática para convencer a los pueblos soberanos de la necesidad de romper el estrecho margen de maniobra institucional que el actual modelo económico permite a los gobernantes democráticamente elegidos.

De ahí que cualquier refundación, renovación, sorpasso, rejuvenecimiento, regeneración, reconstrucción, reforma, transformación, renacimiento, o incluso, revolución que pueda darse en el seno de la izquierda nacerá estéril si no aborda a fondo la cuestión que hemos planteado en el párrafo anterior. Ese es el verdadero problema de la izquierda ahora mismo. A su lado, la reelección de Rajoy es sólo una anécdota.

 

Tags: , , , , , , ,

Comentarios cerrados