El extraño caso del doctor Pérez de los Cobos

19. julio 2013 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

Vaya por delante que no existe ningún motivo jurídico para que el presidente del Tribunal Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos Orihuel, deba presentar su renuncia como miembro de este órgano jurisdiccional. La propia Constitución Española distingue perfectamente entre las incompatibilidades establecidas para los miembros de la carrera judicial (artículo 127) y para los componentes del Tribunal Constitucional (artículo 159.4), que como bien dice su nota informativa emitida ayer “es una institución del Estado que, al igual que sus Magistrados, no forma parte del Poder Judicial”.

En el primero de los casos, se prohíbe la pertenencia “a partidos políticos o sindicatos”. En el segundo (que es el que nos ocupa), la incompatibilidad se refiere a “funciones directivas en un partido político o en un sindicato” o al “empleo al servicio de los mismos”. Si el constituyente decidió introducir esta matización, tendría sus razones, seguramente relacionadas con el hecho de que no sólo los jueces y fiscales pueden ser magistrados del Tribunal Constitucional, sino también “profesores de Universidad, funcionarios públicos y abogados” que acrediten más de quince años de experiencia profesional como juristas.

Incluso la cláusula residual que la Carta Magna incluye al final del artículo 159.4 refuerza la posibilidad de que Francisco Pérez de los Cobos Orihuel pueda ser militante de base del PP mientras ejerce como miembro del TC, al señalar que “en lo demás, los miembros del Tribunal Constitucional tendrán las incompatibilidades propias de los miembros del poder judicial”. Es decir, que esa equiparación de incompatibilidades se observará “en lo demás”, no en esto.

Al fin y al cabo, a nadie debe escandalizar que algunos seres humanos decidan materializar su ideología en un carné, sobre todo, porque todas las personas pensantes profesan una determinada ideología (aunque no siempre sean conscientes de ello), tanto si se han afiliado a un partido como si no lo han hecho.

Pérez de los Cobos ha decidido seguir haciendo lo que la ley le permite (que es presidir el Tribunal Constitucional con el carné del PP en el bolsillo), aun sabiendo la inmensa presión que va a recibir cada vez que resuelva uno de los grandes asuntos políticos que forman parte de la agenda inmediata de esta institución.

Si el presidente del Constitucional es capaz de anteponer la ética y el propio contenido de la Carta Magna respecto a su acreditada ideología, se convertirá en digno merecedor del cargo que ostenta. Si por el contrario, se dedica a desnaturalizar y retorcer el tenor literal de la Constitución para adaptarla a los propósitos político–económicos que impulsa su partido, se transformará en un monstruo merecedor del desprecio más profundo de la población española.

 

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2 Comments to “El extraño caso del doctor Pérez de los Cobos”

  1. eduardo dice:

    Enhorabuena por el artículo, es el primero que leo sobre el caso del presidente del TC que refleja la independencia y objetividad que tanto echamos de menos últimamente en los medios de comunicación.

  2. Redacción dice:

    Gracias por tu comentario, Eduardo. «Independencia y objetividad» son las dos características que más pueden enorgullecer a quienes hacemos posible cada día que existan medios de comunicación. Un cordial saludo