Escuchar o dimitir

18. febrero 2013 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

A estas alturas de la película, no se debe esperar nada de un Gobierno que en poco más de un año de legislatura ha cosechado la mayor contestación social de la historia democrática de nuestro país. Médicos, enfermeros, trabajadores del sector privado, fiscales, funcionarios, estudiantes, jueces, artistas, dependientes, filósofos, autónomos, pacientes, y un largo etcétera de profesionales y colectivos sociales han rechazado las medidas económicas de un gobierno que pretende contrarrestar con más capitalismo salvaje la crisis generada por el propio capitalismo salvaje.

Además, el presidente del Gobierno tiene la desfachatez de comportarse en España como el más firme de los ultraliberales manteniendo el dogma de la consolidación fiscal contra pateo y Marea, mientras en Europa actúa como el más comprometido de los socialdemócratas reclamando medidas de crecimiento situadas más allá del terreno de la austeridad.

Rajoy parece ser consciente del inmenso error que supone reducir el gasto público en época de depresión, aunque no atesora la valentía suficiente para reconocer en España la invalidez y la inconstitucionalidad de las medidas de austeridad extrema que impulsa cada viernes desde el Consejo de Ministros.

En este contexto, y quizá movidos por la intención de suavizar el impacto social que está teniendo el spin–off del caso Gürtel protagonizado por el ex tesorero Bárcenas, el Gobierno de España ha abierto la mano esta semana con dos gestos forzados como la admisión a trámite de la iniciativa legislativa popular sobre legislación hipotecaria, o la apertura de negociaciones con el Foro de la Profesión Médica.

Posteriormente, este fin de semana se han celebrado multitudinarias movilizaciones que tenían por objeto rechazar la desaparición de las asignaturas de Filosofía del nuevo plan de estudios en ESO y Bachillerato, apoyar el contenido íntegro de la ILP hipotecaria, o paralizar el proceso de privatización de la sanidad pública en el que se ha embarcado el Partido Popular.

Movilizaciones que tendrán amplia continuidad en las manifestaciones previstas en todo el país para el próximo 23 de febrero (#23F), día en el que todas las Mareas ciudadanas unidas levantarán la voz de un pueblo entero contra el golpe de Estado financiero en el que nos encontramos.

Así las cosas, y con un inminente Debate sobre el estado de la Nación llamando a la puerta, a Mariano Rajoy y los suyos solo les quedan dos opciones: escuchar atentamente las propuestas económicas y sociales planteadas pacíficamente por el pueblo y ponerlas en práctica antes de que España muera a causa de la extrema debilidad de su demanda interna, o dimitir y convocar nuevas elecciones generales tras asumir el evidente fracaso del modelo económico neoliberal. Sería mucho más creíble la segunda solución.

 

Tags: , , , , , , , , , ,

Comentarios cerrados