Esperanza Aguirre, la antisistema

3. mayo 2012 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

Resulta extraño que ante la celebración de la cumbre del Banco Central Europeo en Barcelona, los efectivos policiales no hayan identificado ya a Esperanza Aguirre. Los motivos por los que consideramos que los auténticos “antisistema” de este país son los apóstoles de la religión neoliberal, los aportamos ya hace casi un año en nuestro editorial “Los verdaderos antisistema”.

Desde entonces, el tiempo no sólo nos ha dado la razón (una vez más), sino que también nos ha enseñado que las cosas pueden empeorar sustancialmente, como ayer demostraron las declaraciones de la presidenta autonómica madrileña a la Cadena SER.

Sus cargas de profundidad contra el Estado autonómico (de cuyos excesos presupuestarios ella es corresponsable desde hace nueve años), contra los principales servicios públicos del país y contra los sindicatos, contradicen absolutamente el contenido de la Constitución Española de 1978, aquella que se construyó desde un consenso casi total, que ahora se ve cuestionado por la facción ultraderechista del Partido Popular.

Por ello, cada vez están más perfilados los rostros de los verdaderos “antisistema” de este país: los que quieren destruir el Estado autonómico para que “su” España vuelva a ser “Una, Grande, aunque poco Libre”; los que se han fijado como meta mercantilizar (y por lo tanto destruir) el Estado del Bienestar para que unos cuantos empresarios desalmados vampiricen cada día a la población española; los que pretenden anular Derechos Humanos y constitucionales como el de reunión pacífica y el de huelga; los que desprecian y mienten a la población diciendo que una manifestación de más de 100.000 personas es una algarada a la que han asistido cuatro gatos.

El vandalismo institucional protagonizado por políticos mediocres como Esperanza Aguirre está adquiriendo tintes de atentado contra el modelo social del que la población española se dotó tras la Dictadura de Franco. La dirección nacional del PP tiene ante sí el dilema de desautorizar firmemente a la lideresa madrileña, o por el contrario, de subirse al carro de sus proclamas ultraderechistas. Ya no cabe la opción del silencio.

 

Tags: , , , , , ,

Comentarios cerrados