Esperanza Aguirre, la restauradora

27. septiembre 2011 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

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Escuchando ayer e Esperanza Aguirre durante su discurso en el acto de presentación del libro “El primer naufragio” de Pedro J. Ramírez, sería difícil saber si se estaba oyendo a una presidenta autonómica de la España de 2011, o a cualquiera de los líderes (entonces no había lideresas) que encabezaron el proceso de la Restauración europea en 1815, tras la caída de Napoleón y de los valores de la Revolución Francesa.

 

Tras comparar a los “indignados” con “camorristas” y “pendencieros”, Aguirre advirtió de que bajo el modelo de “democracia directa” puede esconderse un “golpe de Estado” similar al que se produjo en la Francia de 1793.

 

Resulta indignante que después de 32 años en la vida política, Esperanza Aguirre no haya relativizado todavía los equivocados dogmas ultraliberales que iluminan su ideología. Llamar “golpe de Estado” a una reacción del pueblo parisino cansado de vivir en medio de sus propios excrementos y de que sus hijos sirvieran de alimento a las ratas del Sena, mientras la nobleza y el clero derrochaban la riqueza del país en obscenas celebraciones versallescas, supone un ejercicio de ignorancia política impropia de una presidenta autonómica.

 

Otro rasgo de la ignorancia de Esperanza Aguirre es su argumento de que los indignados pretenden acabar con la clase política, cuando en realidad lo único que pretende el grueso de este movimiento es que los representantes institucionales de la ciudadanía permanezcan fieles a los programas electorales que han sometido al criterio del pueblo, y escuchen su voz en los asuntos que afecten a la estructura constitucional del Estado.

 

En lugar de lanzar estos furibundos e infundados ataques contra el movimiento 15–M, Esperanza Aguirre debería reflexionar acerca de la causa por la cual, después de 34 años de elecciones democráticas en nuestro país, por primera vez hay un alto porcentaje de la ciudadanía que considera a la clase política como el tercer problema más grave del país.

 

Quizá la permanente connivencia de los gobernantes socialistas y populares con los grandes empresarios, banqueros e inversionistas responsables de la crisis, de la cifra de casi 5 millones de parados, y del amplio retroceso laboral y salarial que viene sufriendo la clase trabajadora en España, tenga algo que ver con este creciente rechazo ciudadano hacia Esperanza Aguirre y el resto de políticos de nuestro país.

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8 Comments to “Esperanza Aguirre, la restauradora”

  1. Joseph dice:

    Chapeau…liberte,egalite,fraternite y sostenibilite…..

  2. Ésta señora no se ha enterado de nada. Es tan engreída que se cree que el mundo gira alrededor de su soberbia. HOY SOMOS MUCHOS LOS QUE PENSAMOS QUE CONTRA LOS PRIVILEGIOS DE LA CLASE POLÍTICA, CONTRA LOS ABUSOS DE LA BANCA, CONTRA LOS RECORTES DE LAS ECONOMÍAS MÁS DÉBILES, CONTRA LAS PRIVATIZACIONES DE LO PÚBLICO, SÓLO CABE LA REVOLUCIÓN. EL JUEGO DE LA FALSA DEMOCRACIA ESTÁ DESCUBIERTO.

  3. Eduardo dice:

    Hola, muy buenos días.

    Totalmente de acuerdo con su artículo y con su opinión sobre el movimiento de los indignados. Un movimiento saludable, democráticamente refrescante e indispensable para el momento por el que pasa el país, y casi se podría decir el planeta. Personalmente me considero parte de él y me he manifestado varias veces en mi ciudad exigiendo una democracia verdadera.

    Quizás sólo una puntualización histórica. Creo que es posible considerar al golpe de estado de 1793 al que se refiere la Señora Aguirre como un verdadero «golpe de estado». La Revolución Francesa comenzó el 14 de julio de 1789 con la toma de la Bastilla y el país ya era República desde 1792. Creo que la Señora Aguirre se puede referir al movimiento de usurpación del poder que protagonizaron Robespierre y los jacobinos en 1793 contra la Asamblea constituída. El período en el que estuvo Robespierre en el poder, llamado «El Reinado del Terror», duró hasta 1795 y provocó unos 40.000 muertos en Francia.

    De todas formas comparar a los indignados con Robespierre es, cuando menos, surrealista.

    Muchas gracias por su excelente artículo.

    Saludos cordiales.

  4. Pablo C. dice:

    Y a mi que me gusta cada vez más la guillotina…

  5. Consuelo dice:

    Esperanza, como se va comprobando no es culta, no es inteligente y de demócrata no tiene nada, yo diría que no sabe que es “eso”
    Lo triste que esta es la representante que eligió el pueblo de Madrid.
    Me preocupa la idea de ¿quienes somos y que nos pasa?, para elegir a una persona como esta, carente de valores morales, valores humanos y que por lo que se ve, la cultura para ella solo es “esa desconocida”.
    ¿Qué pasa en mi país?. En serio ¿que nos pasa esta pasando? ¿Es que no nos damos cuentas que así va muy mal?

  6. e dice:

    lastima aquel helicoptero deberia a ver sido certero esta escoria sobra en este pais solo tiene una tara en su cerebro fascista

  7. andrés rodríguez fdez-campoamor dice:

    Si no fuera por spanish revolution nunca hubiera leido un editorial de crónica de Aragón. No sirve de nada dar pábulo a las declaraciones de un político-basura de este pais que lleva 36 años aguantando su injusta ley electoral que privilegia al partido más votado. Es hora de «nuestra revolución» , la que decían los de Amaral. Abstención mayoritaria y pacífica y que sepan que el pueblo honrado es la mayoría y Ellos una minoría.

  8. Virginia dice:

    Ya no sé qué más se puede decir o comentar de la persona de Esperanza Aguirre, solo que cuando los medios de comunicación recogen sus declaraciones parece ser que por una u otra razón siempre la «Caga» como se suele decir vulgarmente, y cuando ocurre esto siempre pienso en donde se pueden encontrar sus colaboradores más cercanos.