Estado del Malestar

10. agosto 2011 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

banda_seccion_editorial

Las últimas algaradas callejeras ocurridas en diversos puntos del Reino Unido tienen más en común con las revueltas árabes que con el 15M español. Ambos fenómenos coinciden en estar desencadenados por un Estado del Malestar extendido entre la población, pero difieren en casi todo lo demás.

 

En el caso británico, como en el de los países árabes, la chispa del conflicto viene definida por un abuso gubernamental concreto (un suicidio inducido en Túnez, o una presunta ejecución policial en Londres), mientras que el 15M es una expresión colectiva de hartazgo respecto a prácticas empresariales, gubernamentales y financieras altamente dañinas para el mantenimiento de la paz social.

 

En el Reino Unido los manifestantes emplean la violencia como recurso básico, aunque carecen de la cultura política suficiente como para dirigirla contra los culpables de su penosa situación, a los que deberían buscar no entre los pequeños comerciantes del barrio o entre los vecinos que aparcan su coche en la calle, sino entre los gobernantes, altos empresarios y banqueros, cuyo trabajo consiste en ofrecer sacrificios humanos diarios al dios Mercado.

 

Por el contrario, el 15M es un movimiento que opta de manera inequívoca por la resistencia pacífica frente a la tiranía neoliberal que se nos ha impuesto. El principio de su andadura ha estado marcado por cientos de miles de personas haciéndose visibles en las calles y plazas de nuestro país, pero tal como vaya creciendo el descontento ante “las reformas” anunciadas por PSOE y PP, el siguiente paso podía ser el de un millón o dos de manifestantes rodeando pacíficamente el Palacio de la Moncloa o el Congreso de los Diputados.

 

En cualquier caso, y por muy protegidos que se sientan en sus confortables mansiones, los responsables de esta antidemocrática y bárbara situación deberían tener en cuenta que no hay fuerza mayor en este planeta que la de un pueblo motivado en pos de un objetivo común.

Tags: , ,

Comentarios cerrados