Gana Merkel (por incomparecencia del contrario)

23. septiembre 2013 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

Como era de esperar, Angela Merkel ganó ayer las elecciones alemanas, con un incremento de más de siete puntos porcentuales sobre sus anteriores resultados, lo que sitúa a su coalición CDU–CSU a un paso de la mayoría absoluta, tras haber fagocitado a los liberales del FDP.

Sin embargo, y a pesar de lo espectacular del resultado, es preciso señalar que era imposible que Merkel no ganara, ya que no tuvo rival. Una vez más, la socialdemocracia fue incapaz de plantear una alternativa económica e ideológica al modelo neoliberal de Merkel, austericidio incluido. El SPD tampoco supo o quiso ofrecer compromisos programáticos creíbles frente al paro encubierto, a la precariedad de los minijobs o a la creciente pérdida de derechos sociales en su país.

Las declaraciones del candidato socialdemócrata Steinbrück descartando un posible pacto postelectoral con izquierdistas y verdes (y por lo tanto, dejando abierta la puerta a la reedición de la gran coalición CDU–SPD que gobernó Alemania entre 2005 y 2009), demuestran hacia qué lado del espectro político se inclina el centro de gravedad de la socialdemocracia actual.

Y es que no existe en estos momentos alternativa socialdemócrata frente a una derecha neoliberal que, además de estar destruyendo todos los equilibrios socioeconómicos que trajo consigo el Estado del Bienestar, ha convertido la economía de su país en un gigante con pies de barro, ya que el 60% de sus exportaciones se dirigen hacia una UE cada vez más empobrecida como consecuencia de las recetas de la austeridad impuestas por el eje Berlín–Bruselas.

Ni Merkel ni Steinbrück han propuesto volver a regular las actividades de los Mercados en el seno de la UE. Ni Merkel ni Steinbrück se han mostrado partidarios de avanzar hacia la verdadera igualdad entre los países de la Eurozona (igual poder adquisitivo, igual presión fiscal, igual productividad, igual situación ante los mercados de deuda). Ni Merkel ni Steinbrück, en resumen, se han fijado como meta colocar a la economía al servicio de las personas y de su medio ambiente.

Por ello, la única oposición ideológica con la que cuenta Merkel en estos momentos es la que plantean los izquierdistas de Die Linke y los ecologistas de Die Grünen, dos formaciones políticas que carecen de los recursos mediáticos necesarios para atraer a la opinión pública hacia sus razonables propuestas en materia socioeconómica y medioambiental.

Las elecciones alemanas (como antes lo hicieron las griegas, las italianas, las francesas o las españolas) han demostrado que en estos momentos hay que buscar a la izquierda mucho más al oeste de los partidos socialistas, y que la recuperación de la democracia secuestrada por la dictadura de los Mercados hay que plantearla mucho más allá de las instituciones, es decir, en las calles.

 

Tags: , , , ,

Comentarios cerrados