Hollande, el derrotado

31. marzo 2014 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

La clamorosa derrota del Partido Socialista francés en la segunda vuelta de las elecciones municipales celebrada ayer ratifica el estado de putrefacción ideológica en la que se encuentra la presidencia de François Hollande. Con una abstención récord del 37,3%, la realidad ha demostrado de nuevo que la derecha nunca gana porque los votantes socialistas pasen masivamente a engrosar sus filas, sino porque éstos siempre deciden refugiarse en la abstención después de que un gobernante socialista les haya decepcionado.

El electorado socialista tiene dificultades para comprender por qué cuando ganan los conservadores gana la clase empresarial, y por qué cuando ganan los socialistas gana igualmente la clase empresarial.

El destino quiso que unas horas antes de que se conocieran estos resultados, el presidente del Parlamento Europeo y candidato socialista a la presidencia de la Comisión Europea, Martin Schulz, se preguntara públicamente en Madrid “¿los votantes nos han abandonado, o somos nosotros los que hemos abandonado a nuestros votantes?”. Al oír esto, quizá a alguno de los asistentes a este mitin del PSOE le viniera a la cabeza el “no os fallaré” de Zapatero, la reforma laboral de su gobierno, los primeros recortes anunciados el 12 de mayo de 2010, o las medidas exprés que el último gobierno socialista llevó al BOE sólo unos días después de reunirse en Moncloa con los 37 principales empresarios del país.

Del mismo modo, es posible que determinados dirigentes socialistas franceses pensaran anoche en el apoyo que Hollande ha prestado al austericidio europeo, a la persecución de Edward Snowden, a la idea de intervenir en Siria a favor de los rebeldes yihadistas, o a los injustificados recortes por valor de 50.000 millones que ha impuesto en su país.

Si las cosas no cambian mucho y pronto en la socialdemocracia europea, de modo que ésta establezca con sus hechos la primacía de los derechos sociales sobre los intereses del capital, los votantes socialistas permanecerán en la abstención política, al menos hasta que muchos de ellos se vean seducidos por el discurso populista, demagógico y xenófobo de cualquier mirlo blanco fascistoide que pueda aparecer. El siguiente capítulo de la historia, ya lo conocemos.

 

Tags: , , ,

Comentarios cerrados