La metamorfosis de ZP y el escudo antimisiles

7. octubre 2011 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

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Decía Abraham Lincoln que dar poder a un hombre era la mejor manera de probar su carácter. El ejercicio del poder es, posiblemente, la gran asignatura pendiente del ser humano en su camino evolutivo. El poder suele transformar a quien lo ejerce, y el resultado final de la metamorfosis raramente es capaz de mejorar al original.

 

Buen ejemplo es el actual presidente del Gobierno de España atrapado en la misma tela de araña que sus antecesores, excepción hecha de Adolfo Suárez (que en un gesto admirable, prefirió dimitir a dejarse metamorfosear) y Leopoldo Calvo Sotelo (que ni siquiera tuvo tiempo para la transformación).

 

En sólo ocho años, José Luis Rodríguez Zapatero ha pasado de manifestar una actitud irreverente ante la bandera norteamericana y de retirar las tropas españolas de la guerra de Irak, a obedecer todos y cada uno de los mandatos de los mayores especuladores financieros nacionales e internacionales, y a autorizar la instalación del escudo antimisiles norteamericano en suelo español.

 

Respecto a esta última cuestión (que posiblemente vulnera las condiciones en las que el pueblo español permitió hace 25 años la permanencia de España en la OTAN), sólo cabe señalar que supone un espectacular gasto público en medio de una época marcada por los recortes presupuestarios del Estado, y que su único fin (más allá de evitar que lleguen a territorio aliado misiles balísticos iraníes o norcoreanos que, en el caso de poder despegar, seguramente estallarían solos a pocos metros de su punto de partida) radica en seguir derivando dinero público a la industria bélica norteamericana (principal motor de la economía del país desde la II Guerra Mundial), ahora que concluyen las extravagantes aventuras militares aliadas en Irak y Afganistán.

 

Millones de españolas y españoles afectados por recortes presupuestarios, por contratos en precario, por desahucios inhumanos o por el agotamiento de sus prestaciones como desempleados, todavía recuerdan aquellas tres bellas palabras pronunciadas en 2004 por Rodríguez Zapatero, nada más ser elegido presidente del Gobierno: “No os fallaré”.

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One Comment to “La metamorfosis de ZP y el escudo antimisiles”

  1. Manuel dice:

    Zapatero tiene más razón que una retahila de santos de la santidad: no fallará, y no fallará porque ya ha fallado.