La verdad, según Trump

17. enero 2017 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

El futuro jefe de prensa de Donald Trump, Sean Spicer, sorprendió este domingo con el anuncio de que las ruedas de prensa del nuevo presidente podrían ser muy distintas a las que se venían ofreciendo hasta ahora. En su opinión (que, a buen seguro, es muy similar a la de Trump), es preciso ampliar el espacio físico para poder acoger también a blogueros y opinadores de los más variopintos engendros seudomediáticos de Estados Unidos.

Es normal que un tipo que ha alcanzado la Presidencia mediante la demagogia, y a pesar de haber perdido las elecciones, sienta auténtica aversión hacia la verdad documentable, pesable, medible y contrastable. Y por ello, también puede comprenderse que Trump trate de diluir a los verdaderos profesionales del periodismo en una mezcolanza plagada de saltimbanquis de la política-espectáculo (politainment, la llaman por allí).

Según Spicer, este cambio significaría “poder contar con más gente, ser más transparente y accesible”. Pero la verdad es bien distinta, porque la verdad de los hechos científicamente comprobables nos iguala, nos orienta y nos aparta de esos apóstoles del absolutismo que tienen el suficiente poder como para que su opinión se confunda con “la verdad”.

Como buen populista, Trump es de esos que tratan de difundir la idea de que “la verdad es un concepto sobrevalorado”. Y lo peor es que estos homínidos están ganando terreno en el seno de una sociedad cada vez menos crítica y mucho más pasiva. Hace unos años, por ejemplo, hubiera constituido motivo de escándalo planetario el tono dictatorial que Trump utilizó el pasado 11 de enero contra un periodista de la CNN. Hoy, sin embargo, el episodio ha pasado sin pena ni gloria. Ese es el futuro que quieren construir Trump y sus congéneres ideológicos: con ellos al mando y sin que nadie cuestione sus acciones.

Tags: , , ,

Comentarios cerrados