Los falsos compromisos de CAI–Caja3

16. abril 2013 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

Es difícil imaginar que una entidad que no tiene el menor inconveniente a la hora de dejar sin techo a sus deudores empobrecidos, vaya a mostrar la sensibilidad cultural necesaria para enmendar sus errores en este campo. También es difícil imaginar a una entidad financiera que antes de comprometerse a gestionar, por ejemplo, la Galería de la Academia de Florencia, ordenara sacar de allí el David de Miguel Ángel, incluso troceándolo si no cupiera entero por la puerta.

Aunque lo que resulta casi imposible de imaginar es una entidad financiera que, después de haber impuesto su voluntad de extirpar una obra de arte de su entorno natural, diga digo donde antes dijo Diego y se niegue a poner en marcha ese espacio museístico.

Por extraño que parezca, no es preciso imaginar nada porque esa entidad financiera existe: se llama Caja Inmaculada, hoy CAI–Caja3. También existen la escultura (“Splash!”) y el espacio museístico en el que residía (la Torre del Agua de Zaragoza) hasta que unos directivos de CAI decidieron ordenar su desmontaje, justo antes de que sus compromisos de futuro desaparecieran entre brumas burocráticas.

El atentado cultural que se cometió en diciembre de 2009 en el interior de la Torre del Agua todavía no tiene culpables ni enmienda, posiblemente porque ejemplifica a la perfección lo que ha pasado en España durante los últimos lustros: entidades financieras todopoderosas a las que los poderes públicos dejaban hacer sin límites, y que ahora eluden responsabilidades cuando llama a la puerta la miserable realidad creada por sus ocurrencias.

Más de tres años después del atentado que CAI cometió contra el patrimonio cultural de Aragón, la entidad financiera sigue silbando con las manos en los bolsillos y la mirada perdida entre las nubes. Tal como hemos hecho en ocasiones anteriores, hoy queremos reclamar a CAI–Caja3 que, por un elemental principio de responsabilidad, asuma ya el coste de recolocar Splash! en el lugar del que nunca debió haber salido.

 

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5 Comments to “Los falsos compromisos de CAI–Caja3”

  1. Barracuda dice:

    Pero es que la Torre del Agua y la Expo 2008 en sí ya fueron un atentado (dragado, azud,…) Lo que implica que el romper el splash era lo que procedía. Si rompieron el río, el meandro y la huerta de Ranillas y su torres agrícolas, ¡qué importancia puede tener el splash!

  2. Fredy dice:

    Cuando la demagogia entra por los comentarios, el sentido común se escapa por las ventanas. Aunque algunos comecebollas no se hayan enterado todavía (posiblemente no se enteren nunca porque su dogmatismo es una barrera para la consciencia) la Expo 2008 no supuso ninguna agresión al meandro, ni al río, ni a su ecosistema. Por el contrario, se hicieron transitables las riberas, se corrigió la margen derecha del meandro para evitar inundaciones en La Almozara, se dragó una parte del río (sin perjuicio medioambiental alguno) para introducir navegación recreativa y aportar a los zaragozanos una visión de la ciudad de la que nunca antes habían podido disfrutar, se recuperó para uso público un meandro de uso privado, y por si fuera poco, se incrementó la superficie arbolada en el mismo. También podríamos hablar de los beneficios medioambientales que aporta el Parque del Agua en su interacción constante con el río, o de las especies que se han asentado en su cauce tras la recuperación del Ebro a partir de las obras del 2008. Pero claro, a algunos les gustan más las escombreras ilegales y los campos de alfalfa que había en el meandro antes de que éste se convirtiera en un nuevo corazón natural para la ciudad

  3. jjbbcc dice:

    Aquí no se deberían admitir insultos. Fredy insulta y, además, lo que dice carece de sentido. Yo creo que ni él mismo se lo cree. Da la sensación de que vive una realidad ajena a este año de crisis profunda, social, económica y, claro está, cultural también. Con la décima parte de presupuesto se podían haber implementado otros proyectos, que existían con anterioridad, mucho más «ecológicos», sociales y sobre todo económicos. La culpa no es de la entidad financiera, que bastante hace con subsistir a la fuerte crisis en la que está inmerso todo el sistema financiero, y también el país, o es que no lo has notado Fredy ….

  4. Fredy dice:

    Aquí nadie ha insultado a nadie. Decir «comecebollas» no es insultar; insultar es decir «hijoputa» o «cabrón», y eso nadie lo ha dicho, que yo sepa. Lo que ocurre es que en el mundo hay ecologistas (a los que respeto tanto que me considero uno de ellos) y comecebollas, que son los que actúan de oídas tratando de imponer sus prejuicios medioambientales a los demás. Lo que digo en mi anterior comentario no sólo me lo creo, sino que además está perfectamente documentado. «Con la décima parte de presupuesto» no se hubiera hecho una puñetera mierda en Zaragoza, porque la ciudad llevaba décadas esperando que alguien hiciera algo «con la décima parte de presupuesto».
    En cuanto al Splash!, toda la culpa es de CAI, que no sólo ordenó sacar de la Torre esta obra de arte, sino que después ha incumplido todos sus compromisos respecto a la Torre del Agua. Lo que ocurre es que en esta tierra todavía sentimos admiración por los caciques infractores. Así nos va…

  5. Barracuda dice:

    Negar la tropelía de la Expo en el menadro Ranillas es negar lo evidente y está documentada científicamente.
    Mas Fredy carece de la sensibilidad y conocimientos para captarlo.
    ¡Ah! No insulta quien quiere, sino quien puede.
    Salud