Los policías homicidas

10. mayo 2016 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

El Estado de Derecho pone en manos de las Administraciones Públicas el ejercicio del monopolio legal de la violencia, a través de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. De ahí que los excesos policiales deban ser castigados con dureza, ya que no sólo suponen un delito relativo al caso concreto, sino una vulneración general de los límites concedidos por el pueblo soberano a la acción del Estado.

Sin embargo, los seis policías autonómicos catalanes que ayer reconocieron su condición de homicidas ante un Tribunal, no pisarán la cárcel merced a un vergonzoso acuerdo entre las partes. Casos como éste demuestran que la Justicia ha sido sustituida por una especie de mercadeo judicial en el que se compran y venden voluntades, independientemente de la calificación de las conductas antijurídicas para la aplicación de la pena correspondiente.

La reducción de un ciudadano por parte de seis mossos d’Esquadra, la naturaleza “excesiva y desproporcionada” de esta actuación policial, y la muerte final del ciudadano, se saldan con dos años de cárcel para cada uno de los agentes (una pena que no conlleva el ingreso en prisión, al carecer los reos de antecedentes penales), la suspensión de empleo y sueldo durante estos dos años, y el reingreso en el cuerpo tras la condena. La indemnización de 150.000 euros a la familia de la víctima será probablemente abonada por la aseguradora de la Generalitat. Y colorín, colorado, este delito policial se ha juzgado.

Especialmente vergonzosa es la actitud de la Fiscalía en este caso, ya que inicialmente pedía 11 años de cárcel para cada agente implicado en la agresión, y año y medio de prisión para otros dos policías autonómicos que falsearon pruebas para encubrir el delito de sus compañeros (pena finalmente reducida a sólo tres meses).

Como declaró ayer el abogado de los mossos, Josep María Fuster, “para nosotros había dos líneas rojas: ni expulsión ni ingreso en prisión, y a partir de ahí, lo hemos conseguido”. Que el abogado de unos delincuentes confesos hable de sus “líneas rojas” frente a la Justicia, explica la degradación que sufre la Justicia en este país. Y la protección que brinda el Estado a algunos de sus perros guardianes cuando éstos quebrantan la ley [ver1] [ver2] [ver3] habla de la putrefacción que sufren la democracia y el Estado de Derecho en España.

A partir de mayo de 2018, seis policías homicidas volverán a ejercer como mossos d’Esquadra en Cataluña. Mientras tanto, lo más probable es que no les falten ofertas de trabajo como porteros de discoteca.

 

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