Los que saben de economía y los que no

4. junio 2013 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

Dos informes económicos emitidos por otras tantas organizaciones internacionales hablaron ayer de nuestro país. Uno de ellos, emitido por el Fondo Monetario Internacional (FMI), viene a decir que las medidas para la recapitalización del sector financiero tras el estallido de la burbuja inmobiliaria progresan adecuadamente, incluyendo aquellas que consistían en transferir al Estado los activos tóxicos de la banca (para hacer buena la máxima capitalista de “privatizar los beneficios y socializar las pérdidas”), o en legitimar con una o varias quitas la monumental estafa de las participaciones preferentes.

Sin embargo, la fluidez crediticia para pymes, autónomos y emprendedores (esencial en el momento económico en el que nos encontramos) ni está, ni se la espera. Algo que observa con cierta melancolía el FMI cuando afirma que sería bueno que la supervisión del Banco de España “debería dar prioridad a la aplicación de medidas que, al tiempo que fortalezcan la capitalización de los bancos, no contribuyan a exacerbar las ya restrictivas condiciones del crédito” ¡Uhhh!

El otro informe, emitido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), subraya que crecen el desempleo y las desigualdades económicas en todo el mundo (incluidos los países avanzados), y que es preciso crear más y mejores empleos (además de orientar las inversiones hacia la economía productiva y de mejorar la protección social) para poder superar la crisis, en lugar de enfangarnos más en ella.

En cuanto a nuestro país, la OIT afirma que “durante el último año, el intento de reducir el gasto público se centró en el empleo público”, y que en este terreno, “desde el primer trimestre de 2012 al primer trimestre de 2013, el empleo público disminuyó en un 8,3%, mientras que el empleo privado lo hizo en un 4,8%”. Así pues, el régimen de Rajoy destruye empleo. Pero además, el informe señala que “los importantes recortes en salarios y en la inversión pública han continuado en 2012”, lo que unido a “la reestructuración del sector bancario y la mala situación de la economía mundial, han tenido un impacto muy negativo sobre la economía española”.

Después de recordar que uno de los objetivos de la reforma laboral parida en 2012 por el régimen de Rajoy era “incrementar la flexibilidad salarial”, la OIT advierte de que “en medio de la actual situación supone un riesgo añadido de deprimir aún más la demanda agregada y el empleo, dificultando en último término el ajuste fiscal e incrementando la pobreza”.

Así pues, según el FMI las políticas económicas que se dictan en España son correctas, y según la OIT, no lo son ¿Quién tiene razón? Quizá sin pretenderlo, un tercer informe económico, esta vez de ámbito nacional, indicaba ayer que la OIT está en lo cierto. La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC) afirmaba que sólo el dinero público inyectado en el sector a través del Plan PIVE 2 está consiguiendo mantener las ventas por encima de los niveles que se registraban a finales de la década de los setenta, después de una caída del 54% entre mayo de 2007 y mayo de 2013.

La veracidad de estas cifras puede cotejarse en los espacios publicitarios de algunos programas televisivos en cadenas punteras durante la franja del prime time: donde antes aparecía el último modelo de una marca automovilística, ahora asoma una marca de melones.

Con los datos en la mano, y alegrías estacionales aparte, la política económica de Rajoy y de la Troika, nos conduce a la asfixia económica, puesto que sólo alguien que no tiene ni idea de economía trataría de resolver una crisis capitalista deprimiendo la demanda, y mucho menos si es a cambio de nada. Sabiendo esto, si el Gobierno de España no rectifica, es porque pretende llevar nuestro actual modelo socioeconómico hasta el abismo, y luego arrojarlo a él.

 

Tags: , , , , , , ,

Comentarios cerrados