Más pobres, más parados

15. enero 2014 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

La economía española evolucionará en los próximos años hacia un modelo basado en un notable incremento de las diferencias sociales, acompañado por una altísima tasa de desempleo. Así lo acreditan dos informes empresariales publicados ayer por EADA–ICSA y por la propia CEOE.

El primero de ellos refleja la creciente brecha salarial que se está produciendo entre los directivos de las empresas (cuyas remuneraciones crecieron un 7% en 2013) respecto a los mandos intermedios y los asalariados (que ven caer sus sueldos un 3,18% y un 0,47%, respectivamente). De este modo, mientras los directivos han visto crecer su poder adquisitivo por encima del 3% en el periodo 2007–2013, los mandos intermedios y los asalariados (mucho más numerosos desde el punto de vista demográfico) perdían un 8,56% y un 4,72%, respectivamente.

La consecuencia lógica es que la clase media (considerada como esa confusa amalgama que agrupa entre otros a profesionales liberales, autónomos, pequeños empresarios y trabajadores bien remunerados) se está yendo a pique en un país que ha decidido ignorar sus propios principios constitucionales para abrazar los modelos económicos vigentes en los Estados bananeros y en los paraísos de la esclavitud laboral.

El eco de esta catastrófica tendencia llegó ayer de la mano del jefe de la patronal española durante la presentación del último informe Panorama general elaborado por la CEOE. Según Juan Rosell, la tasa de desempleo en España no bajará del 20% “ni a corto ni a medio plazo”.

Así pues, eliminada la gran capacidad de consumo (y por lo tanto de dinamización de la economía general) que posee la “clase media”, a nuestro país sólo le espera un futuro de pobreza y de precariedad generalizadas, con varias generaciones perdidas y esporádicos estallidos sociales, convenientemente sofocados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Entre las causas que señala este informe a la hora de alcanzar esta conclusión figuran la restricción del crédito a empresas y familias, y los recortes presupuestarios en el ámbito del sector público. Sin embargo, como era de esperar, la CEOE olvida una tercera causa: la creciente ociosidad del gran capital español, que prefiere la inversión especulativa a la economía productiva.

Sea como fuere, es al pueblo soberano español al que le corresponde elegir entre tres opciones: bendecir este proceso de creciente desigualdad económica, luchar por el cumplimiento del modelo económico y social establecido en nuestra Constitución, o seguir devorando telebasura en el sillón de su sala de estar. Aunque bien pensado, las opciones uno y tres son la misma.

 

Tags: , , ,

Comentarios cerrados