Movilización por el derecho a mear dignamente

12. junio 2009 | Por | Categoria: Editorial

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Los trabajadores de Transportes Urbanos de Zaragoza (TUZSA) se concentraron ayer en el centro de la ciudad para reclamar, una vez más su derecho a mear dignamente. Suena a reivindicación extemporánea, más propia de principios del siglo XX que de nuestros días, pero lo cierto es que sucedió ayer.

 

Desde hace décadas, los conductores de TUZSA exigen a la empresa que emplace váteres en los finales de línea para poder hacer sus necesidades como cualquier otro trabajador de un país del primer mundo. Hoy, a finales de la primera década del siglo XXI, la empresa sólo ha colocado estos puestos en la mitad de las líneas que recorren Zaragoza, y aún no existe un plan con un presupuesto y unos plazos cerrados para subsanar esta escandalosa carencia.

 

La cosa parecería de chiste si no fuera porque permanecer durante años reprimiendo los impulsos urinarios puede traer graves consecuencias para el aparato renal de los trabajadores, por no mencionar la mala imagen que produce en los usuarios un conductor saliendo de un bar durante la parada de final de recorrido (siempre que exista bar), o el riesgo que comporta para el empleado de TUZSA separarse del vehículo, teniendo en cuenta que los posibles robos de recaudación deben ser compensados con cargo a su nómina.

 

TUZSA no es más que una empresa del siglo XXI en la ultramoderna Zaragoza post–Expo, que debajo de todos sus departamentos de Marketing, Recursos Humanos con psicólogos incluidos, Relación con el Cliente, Atención al Empleado, y Sistema de Ayuda a la Explotación (SAE) para el seguimiento satelital de autobuses, esconde la misma mezquindad cicatera que cualquier mina galesa del siglo XIX.

 

Esperemos que el derecho a mear dignamente no deba ser objeto de negociación para el próximo convenio colectivo.

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