Razones para la huelga estudiantil

25. octubre 2016 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

Desde su aprobación hace casi tres años, la llamada Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) ha sido fuente de polémica. Durante su tramitación en las Cortes, la norma no recibió el apoyo de ningún grupo parlamentario, a excepción del Popular. Eran los tiempos en los que la ilegítima mayoría absoluta de la que disfrutaba el régimen de Rajoy ataba y desataba las cosas sin la menor intención de dialogar con otros partidos.

Nada más nacer, la Lomce se colgó el mérito de ser la única ley educativa de la España democrática que fue capaz de aunar en su contra a todo el mundo de la enseñanza. Alumnos, padres y profesores sumaron fuerzas para realizar miles de movilizaciones que no sirvieron para que el régimen rectificara. Eran los tiempos, aún inconclusos, en los que Rajoy y los suyos ignoraban el clamor de buena parte del pueblo soberano.

El propósito final de esta ley, que rezuma elitismo, segregación e involucionismo por todos los poros de su articulado, no es otro que convertir a los alumnos y alumnas en mano de obra especializada e inculta, de cara a un mercado laboral cada vez más exigente, exiguo y precario. Eran otros los tiempos en los que la Educación servía para construir una ciudadanía ejemplar, crítica e inteligente.

De hecho, las reválidas contenidas en esta ley no son otra cosa que un sistema de etiquetado mediante el cual clasificar al alumnado de acuerdo con los méritos obtenidos por cada estudiante en una sola prueba decisiva para su futuro.

Por todo ello, y por muchas razones más, está más que justificada la huelga que la comunidad estudiantil ha convocado mañana en todos los centros de secundaria del país. Quizá este clamor sirva para que el nuevo Congreso salido del 26-J se decida a derogar inmediatamente los aspectos más polémicos de la Lomce, y a redactar de manera urgente una nueva ley capaz de aunar el mayor consenso posible en torno a sus contenidos.

 

Tags: , , , ,

Comentarios cerrados