Sir Percival y la vergüenza ajena

23. diciembre 2016 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

Ayer terminábamos nuestro editorial hablando del desprestigio que supone para “la marca España” el hecho de que los afectados por las cláusulas suelo hayan tenido que encontrar en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea la justicia que les negó el Tribunal Supremo español.

Hoy debemos mencionar la vergüenza ajena que produce el hecho de que un concejal español haya sido abroncado públicamente por una agencia de la ONU, a propósito de sus comentarios xenófobos en las redes sociales.

Percival Manglano, concejal del PP en el Ayuntamiento de Madrid, es uno de esos lechones que se amamantaron de los pechos políticos de Esperanza Aguirre. Quizá por eso, ambos se mueven en niveles intelectuales similares, como acredita una de las últimas reflexiones tuiteadas por Manglano: “Los que creen que ‘hay pobres porque hay ricos’ deberían explicar quién fue el rico que hizo pobres a los Neandertales” (11 de diciembre de 2016).

Pues bien, cuando parecía imposible que este saltimbanqui de noble linaje fuera capaz de publicar un comentario todavía más estúpido que el anterior, llegó el milagro. Tras el atentado yihadista del pasado lunes en Berlín, Sir Percival de Las Vegas Sands decía en Twitter lo que no debió haber pensado nunca (y en caso de haberlo pensado, no debería haber dicho más allá de una charla de taberna a la hora de los chupitos): “El autor del atentado terrorista en Berlín fue un refugiado paquistaní. No hay peores ciegos que los que no quieren ver”.

Al día siguiente, la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) abroncaba al concejal Manglano en una serie de cuatro tuits, que decían lo siguiente: “Estos atentados son deplorables con independencia del país donde ocurran, nacionalidad o estatuto jurídico de quien los cometa / Todo el peso de la ley debe caer sobre quienes sean declarados culpables / Es peligroso e injusto vincular la comisión de delitos a si alguien es o no refugiado; generaliza, estigmatiza y provoca miedo / ACNUR pide a quienes ostentan cargos de responsabilidad especial prudencia con sus mensajes en este sentido”.

Resulta humillante para este país que una agencia de la ONU se vea obligada a afear la conducta de un responsable institucional democráticamente elegido, y lo es también que ese cargo público sea incapaz de analizar con objetividad el mundo que le rodea.

En primer lugar, el presunto autor del atentado no era paquistaní (como Manglano afirmaba en su tuit) sino tunecino. En segundo lugar, la inmensa mayoría de los refugiados que intentan llegar a Europa son personas honestas que lo han perdido todo como consecuencia de unas guerras causadas por la política internacional practicada por ciertos correligionarios de Percival Manglano. En tercer lugar, si alguno de los refugiados que llega a Europa viene cegado por el odio hacia Occidente, quizá José María Aznar, George W. Bush o Tony Blair puedan explicar por qué. En cuarto lugar, alrededor del 90% de las víctimas del terrorismo yihadista son musulmanes. Lo que ocurre es que esa Europa construida por tipos como Manglano se indigna cuando un yihadista mata a doce personas en el centro de Berlín o en la redacción de Charlie Hebdo, pero permanece insensible ante un atentado con camión bomba que siega la vida de 281 personas en Bagdad, o de más de 100 en Al Hala.

Y por último, lo que no tienen en cuenta las personas racistas, xenófobas y clasistas como Percival Manglano es la realidad que hay más allá de su delirio. Por ejemplo, una noticia que se produjo el mismo día del atentado de Berlín, y que pasó desapercibida. Un grupo de yihadistas se subieron a un autobús en la ciudad keniana de Mandera. Según pudieron saber después las agencias informativas, los asaltantes ordenaron a los pasajeros musulmanes que identificaran a los pasajeros cristianos, y que después se apartaran de ellos para poder asesinarlos. Los pasajeros musulmanes se negaron, poniendo en riesgo sus propias vidas. Dos de ellos las perdieron cuando los terroristas ametrallaron el vehículo tras bajarse de él, pero el atentado contra los cristianos quedó frustrado.

Un comportamiento heroico de protección a una minoría, que contrasta poderosamente con la actitud mezquina, xenófoba y populista del concejal Manglano y de quienes piensan como él.

 

Tags: , , , ,

Comentarios cerrados