Trump, fascismo a empujones

26. mayo 2017 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

Ya sabíamos que Donald Trump es el primer presidente fascista de los Estados Unidos. También sabíamos que su “America, first” (“América, primero”) se parece demasiado al “Deutschland über alles” (“Alemania, sobre todo”) que solían entonar los nazis.

Pero lo que no sabíamos es que los modales de Donald Trump en público se parecen más a los de un mono maleducado, que a los del presidente de una nación que presume de ser democrática (aunque en este caso, haya ganado la Presidencia el clamoroso perdedor de las elecciones).

No es habitual presenciar una escena tan bochornosa como la que ayer protagonizó Trump durante la cumbre de la OTAN en Bruselas. Su descarado y arrogante empujón al primer ministro montenegrino, Dusko Markovic, revela un alarmante desprecio por la dignidad de los demás Estados que forman parte de la Alianza Atlántica.

Y quien desprecia a los Estados, sin duda, desprecia también a las personas. A las personas que no son de su país, de su raza, de su orientación sexual, de su clase social, de su sangre. Por eso, Trump es un fascista. Por eso, y por su pose hitleriana justo después de empujar a Markovic para colocarse en la primera fila del grupo de mandatarios.

Pero Trump no sólo acudió a Bruselas para empujar a Markovic, sino también para pedir a sus aliados las “ingentes cantidades de dinero” que cree que le deben a Estados Unidos por el funcionamiento de la OTAN.

De poco sirvió la explicación que el presidente del Consejo Europeo, el polaco Donald Tusk, le dio a su casi homónimo homólogo. Según Tusk, “mi mensaje a Trump ha sido que nuestra cooperación y amistad se sostiene sobre los valores occidentales: libertad, Derechos Humanos y respeto por la dignidad humana”. Tres conceptos que importan bien poco a las personas de ideología fascista como Donald Trump.

De hecho, la respuesta de Donald Trump a Donald Tusk fue reveladora “usted [es decir, la Unión Europea] tiene miles y miles de personas entrando por sus países y extendiéndose por todas partes, y en muchos casos, no tenemos idea de quiénes son. Debemos ser duros. Debemos ser fuertes. Y debemos permanecer vigilantes”.

Una respuesta perfectamente acorde con el nivel intelectual del primate que hoy okupa la Casa Blanca. Si el mundo occidental sustituye la libertad, los Derechos Humanos y el respecto a la dignidad, por el miedo, la represión y la xenofobia, los fundamentalistas islámicos habrán ganado la batalla, gracias a tipos como Trump, y con sólo unas decenas de terroristas suicidas caídos en su bando.

 

Tags: , , , , ,

Comentarios cerrados