Una clase política para una nueva era

25. noviembre 2010 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

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Decía Groucho Marx que “la política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso, y aplicar después los remedios equivocados”. Los portavoces del PP y del PSOE rindieron ayer homenaje a este gran genio de la pantalla, con sus declaraciones relativas a los ataques especulativos que la economía española está sufriendo en las últimas horas.

 

Por un lado, el vicesecretario general de Comunicación del PP, Esteban González Pons, dudó acerca de la credibilidad del Gobierno de España en cuanto a los datos económicos ofrecidos durante los últimos tiempos, e insinuó que los ataques de los Mercados contra nuestro país podrían estar relacionados con supuestas mentiras económicas lanzadas desde Moncloa.

 

Por otra parte, el vicesecretario general del PSOE y ministro de Fomento, José Blanco, contrarrestaba estas críticas apelando a la responsabilidad del PP porque, según él, “se trata del futuro de España”.

 

Un intercambio dialéctico más propio de una opereta que de dos políticos a los que el pueblo español aporta un gran salario para gestionar la cosa pública. González Pons olvida que el dios Mercado no necesita ningún motivo para atacar o defender a cualquier economía nacional, ya que sus acciones no provienen de la racionalidad sino del capricho de unos cuantos desalmados.

 

En el otro extremo de la escena, la demagógica respuesta de Blanco resultó más desconcertante todavía ¿Qué es eso del “futuro de España”? ¿Qué tipo de futuro aguarda a la población española después de ver reducidos sus salarios, sus derechos laborales, sus pensiones y su bienestar en aras de la “competitividad”? ¿Cómo será el futuro neoliberal que los tipos como Blanco o González Pons están dejando construir en nuestro país? ¿Será más parecido a una factoría esclavista china, o a un trabajo estable y bien remunerado como los que suelen darse en el norte de Europa? Parece que más bien lo primero, ya que los gobernantes europeos están empeñados en desmontar el Estado del Bienestar que hasta ahora ha caracterizado el modo de vida del viejo continente.

 

No obstante, y a pesar de su evidente falta de preparación ética e intelectual para ejercer las responsabilidades que desempeñan, González Pons y Blanco no alcanzaron ayer el ínfimo nivel demostrado por la ex candidata a la vicepresidencia de Estados Unidos, Sarah Palin, cuando en una entrevista radiofónica afirmó textualmente que “obviamente, tenemos que estar al lado de nuestros aliados norcoreanos”.

 

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