La economía española crece una décima en el tercer trimestre gracias a una ligera recuperación del consumo interno

28. noviembre 2013 | Por | Categoria: Hoy destacamos, Nacional

>>> La contribución de las exportaciones al Producto Interior Bruto se redujo de 2,1 a 1,4 puntos

Madrid.- El Producto Interior Bruto (PIB) generado por la economía española registró un crecimiento trimestral del 0,1% en el tercer trimestre de 2013. Esta tasa fue dos décimas mayor que la estimada en el segundo trimestre.

En términos anuales, la tasa de crecimiento del PIB fue del –1,1%, cinco décimas superior a la del trimestre anterior, como consecuencia, fundamentalmente, de una contribución menos negativa de la demanda nacional (–2,5 puntos frente a –3,7 puntos en el trimestre anterior) y de una menor aportación positiva de la demanda externa (1,4 puntos frente a 2,1 puntos).

Por lo que respecta al entorno europeo, en el tercer trimestre de 2013 tanto la Unión Europea en su conjunto como la Eurozona registraron crecimientos trimestrales positivos (0,2% y 0,1%, respectivamente), aunque menores que los registrados en el trimestre precedente (0,3% en ambos casos).

Las principales economías europeas presentaron un comportamiento heterogéneo. Entre los países que registraron un menor crecimiento con respecto al segundo trimestre figuran Alemania (0,3% frente a 0,7%) y Francia (–0,1% frente a 0,5%). Por su parte, entre las economías que presentaron tasas de crecimiento superiores a las del segundo trimestre, estuvieron Italia (del –0,3% al –0,1%), Holanda (del 0,0% al 0,1%) y Reino Unido (del 0,7% al 0,8%).

Demanda nacional

Atendiendo a los dos principales componentes de la demanda nacional, el gasto en consumo final presentó una variación anual menos negativa en el tercer trimestre de 2013, mientras que la inversión en capital fijo permaneció estable.

El gasto en consumo final de los hogares frenó su caída en 1,1 puntos, pasando del –3,3% en el segundo trimestre de 2013 al –2,2% en el tercero, como consecuencia de una mejora generalizada del comportamiento de todos sus componentes (tanto de bienes como de servicios), y en línea con la evolución menos negativa de la remuneración de los asalariados, principal recurso de los hogares para enfrentarse al gasto en consumo. Los salarios bajaron en el tercer trimestre, pero menos de lo que lo habían hecho en el segundo (–3,6%, frente al –5,2%).

Por su parte, el gasto en consumo final de las Administraciones Públicas presentó una variación positiva del 0,3%, tres puntos y una décima superior a la del trimestre precedente. A este resultado contribuyó especialmente el menor descenso experimentado por la remuneración de los asalariados y el crecimiento del consumo intermedio.

La formación bruta de capital fijo permaneció estable, situándose en un –6,3%. Atendiendo a los distintos tipos de activos, los materiales presentaron una tasa del –6,6%, similar a la variación registrada en el trimestre precedente. Este comportamiento fue debido por un lado a que la inversión en bienes de equipo continuó su trayectoria con variaciones positivas, y, por otro, a que la Construcción siguió presentando tasas de variación negativas importantes.

Finalmente, la inversión en activos inmateriales mostró una variación del –2,5%.

Demanda exterior

La contribución de la demanda exterior neta de la economía española al PIB trimestral descendió siete décimas respecto al trimestre anterior, del 2,1% al 1,4%. Tanto las exportaciones como las importaciones de bienes y servicios registraron crecimientos inferiores a los del trimestre anterior.

Las exportaciones de bienes y servicios disminuyeron 4,4 puntos su crecimiento, pasando del 9,1% al 4,7%. En el caso de los bienes, la desaceleración es de 5,2 puntos (del 12,7% al 7,5%), como consecuencia, fundamentalmente, de una desaceleración del flujo de bienes a los países que no pertenecen a la Unión Europea. Las exportaciones de servicios no turísticos experimentaron un decrecimiento del –4,2%, lo que supuso, 5,6 puntos menos que en el trimestre anterior (1,4%), mientras que las compras de no residentes en el territorio económico aumentaron nueve décimas su crecimiento (del 1,9% al 2,8%).

Las importaciones de bienes y servicios redujeron en 1,8 puntos su ritmo de crecimiento (del 2,5% al 0,7%). Analizando todos sus componentes, las importaciones de bienes presentaron un ligero descenso en el ritmo de crecimiento respecto al trimestre anterior, con una tasa de variación anual del 2,6% frente al 3,4%. Las importaciones de servicios no turísticos registraron una tasa del –8,3%, ocho puntos inferior a la variación del trimestre precedente (–0,3%). Sin embargo, las compras de los residentes en el resto del mundo aumentaron en este trimestre, pasando del –3,0% al 5,3%.

Oferta

El análisis del cuadro macroeconómico desde la óptica de la oferta mostró que la mayoría de las ramas de actividad presentaron un mejor comportamiento respecto al trimestre anterior.

El valor añadido bruto de las ramas industriales atenuó su decrecimiento en un punto y seis décimas en el tercer trimestre, pasando del –2,6% al –1,0%. En lo que se refiere a la Industria manufacturera, el descenso anual registrado en el tercer trimestre fue cuatro décimas menor, que el presentado en el segundo (del –1,9% al –1,5%), en línea con la mejora observada en la evolución de la demanda nacional de bienes manufacturados.

También acorde con la evolución de la demanda de activos de la Construcción y del empleo en esta actividad, el valor añadido bruto de este sector mejora tres décimas su evolución, desde el –6,5% al –6,2%.

Por su parte, el valor añadido de las ramas de los Servicios también moderó su decrecimiento respecto al segundo trimestre, pasando del –0,9% al –0,5%. Esta evolución se pudo observar en todas las ramas salvo en la de los servicios de información y comunicaciones (0,4% frente al –2,0%). Además, en el caso de las ramas del comercio, transporte y hostelería, y de las actividades artísticas, recreativas y otros servicios, la variación en este trimestre fue positiva.

Finalmente, las ramas primarias registraron un decrecimiento de –2,1% frente al 0,5% del trimestre anterior, de acuerdo con la evolución de los indicadores de actividades agrícolas y ganaderos.

Empleo

El empleo, medido en términos de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, disminuyó su decrecimiento anual en siete décimas, hasta el –3,2%. Esta tasa anual supuso la reducción de 522.000 empleos netos a tiempo completo en un año.

A escala agregada, las ramas de los Servicios y de la Construcción fueron las que presentaron mejores comportamientos en términos de empleo.

Así, la variación anual del sector primario (agricultura, ganadería, minería, pesca) fue del –1,3%, dos puntos y tres décimas menor que la del trimestre anterior. Por su parte, la Industria registró una variación de –6,0% frente al –5,3% del segundo trimestre. En el caso de la actividad de la Construcción, dicha tasa fue del –11,6%, dos puntos y ocho décimas superior a la del trimestre precedente.

Finalmente, el empleo de los Servicios mejoró en nueve décimas su registro anterior, situándose en el –2,1%.

La menor contracción del empleo ocupado se mantuvo también en el empleo asalariado, si bien las tasas de variación son inferiores en este caso, pasando del –5,0% al –3,8%. Por su parte, el empleo no asalariado registró en el tercer trimestre un crecimiento del 0,2%, dos puntos y seis décimas por debajo del registrado en el trimestre precedente.

El número de horas efectivamente trabajadas por las personas ocupadas pasa del –2,4% al –3,1% en este trimestre. Por otra parte, la jornada media a tiempo completo disminuyó 1,5 puntos, pasando del 1,6% al 0,1%.

De la consideración conjunta del crecimiento del PIB trimestral y de los datos de empleo ocupado, se dedujo que la variación anual de la productividad aparente por puesto de trabajo equivalente disminuyó tres décimas su crecimiento, desde el 2,4% al 2,1%, mientras que el crecimiento de la productividad aparente por hora efectivamente trabajada aumentó un punto y tres décimas, del 0,7% al 2,0%.

Por lo que se refiere a la distribución primaria de las rentas, la remuneración de los asalariados pasó del –5,2% al –3,6%. Este resultado fue consecuencia de un aumento de un punto y dos décimas en la tasa de variación del número de asalariados (del –5,0% al –3,8%) y de una subida de tres décimas en la remuneración media por asalariado (del –0,2% al 0,1%).

De esta manera, el crecimiento del coste laboral por unidad de producto (CLU) se situó en el –1,9%, dos puntos y tres décimas por debajo del deflactor implícito de la economía.

Gráficos: INE

 

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