Sólo uno de cada cuatro trabajadores en el mundo tiene una relación laboral estable y a tiempo completo

20. mayo 2015 | Por | Categoria: Hoy destacamos, Internacional

>>> El último informe elaborado por la OIT alerta sobre el incremento de la inestabilidad laboral a nivel planetario

Dos trabajadoras secundando la huelga de camiseras de 1909 en Nueva York

Más de 60% de los trabajadores carece de cualquier tipo de contrato de trabajo. La mayoría de ellos están empleados en empleos por cuenta propia o como trabajadores familiares auxiliares en el mundo en desarrollo. Sin embargo, aún entre los trabajadores asalariados, menos de la mitad (42%) tiene un contrato permanente.

La primera edición de este nuevo informe anual, titulado “El empleo en plena mutación”, muestra que si bien el trabajo remunerado y asalariado está aumentando en el mundo, aún representa sólo la mitad del empleo mundial, con grandes diferencias entre regiones. Por ejemplo, en las economías desarrolladas y en Europa Central y Sudoriental, alrededor de ocho de cada diez trabajadores están empleados, mientras que en Asia Meridional y África Subsahariana la cifra es dos de cada diez aproximadamente.

Otra tendencia actual es el incremento del trabajo a tiempo parcial, sobre todo entre las mujeres jóvenes. En la mayoría de los países con información disponible, los empleos a tiempo parcial crecieron con mayor rapidez que los empleos a tiempo completo entre 2009 y 2013.

Estos nuevos datos indican un mundo de trabajo cada vez más diversificado. En algunos casos, las formas atípicas de empleo pueden ayudar a las personas a ingresar en el mercado laboral. Pero estas tendencias emergentes son también el reflejo de la inseguridad generalizada que afecta a muchos trabajadores en el mundo hoy día”, declaró el director general de la OIT, Guy Ryder.

El cambio que estamos observando, de relaciones de empleo tradicionales a un número mayor de formas de empleo atípicas, en muchos casos está relacionado con el aumento de la desigualdad y de las tasas de pobreza en muchos países”, agregó Ryder. “Además, estas tendencias amenazan con perpetuar el círculo vicioso de débil demanda mundial y lenta creación de empleo que ha caracterizado a la economía mundial y a muchos mercados laborales durante el período posterior a la crisis”, añadió.

El camino a seguir es garantizar que las políticas tomen en cuenta la evolución de la manera en que trabajamos en la actualidad. Esto significa estimular las oportunidades de inversión para impulsar la creación de empleo y la productividad, y a la vez garantizar una seguridad de ingresos adecuada para todas los categorías de trabajadores, no sólo para los que tienen contratos estables”, señaló Ryder.

Crecientes desigualdades

El informe señala también que la desigualdad en los ingresos está aumentando o sigue siendo elevada en la mayoría de los países, una tendencia que se está agravando con el incremento de la incidencia de las formas de trabajo no permanentes, el crecimiento del desempleo y de la inactividad. La brecha salarial entre trabajadores permanentes y no permanentes ha aumentado a lo largo de la última década.

El informe constata que a pesar de los pasos positivos que se han dado hacia la ampliación de la cobertura de pensiones, la protección social –como las prestaciones de desempleo– sigue estando disponible principalmente para los trabajadores regulares. Para los trabajadores por cuenta propia, hasta las pensiones son exiguas: en 2013, sólo 16% de esta categoría de trabajadores contribuían a un régimen de pensiones.

Regulación del trabajo

De acuerdo con los autores del informe, existe un reconocimiento cada vez mayor de que la regulación del trabajo es necesaria para proteger a los trabajadores –sobre todos aquellos en trabajos atípicos– contra el trato arbitrario o injusto y para permitir que se celebren contratos entre empleadores y trabajadores.

A lo largo del tiempo, las leyes de protección del empleo se han afianzado muy gradualmente, una tendencia común en la mayoría de los países y regiones. Sin embargo, en Europa, se ha visto que la protección laboral ha disminuido de manera general a partir de 2008, cuando comenzó la crisis financiera mundial.

La cuestión fundamental es concordar la regulación con un mercado laboral cada vez más diversificado”, declaró Raymond Torres, director del Departamento de Investigación de la OIT y principal autor del informe. “Las regulaciones bien concebidas pueden apoyar tanto el crecimiento económico como la cohesión social”, afirmó.

Cadenas de aprovisionamiento

Por último, el informe analiza la creciente importancia de las cadenas de aprovisionamiento mundiales en la configuración de algunos de los modelos de empleo e ingresos que se observan en los mercados laborales actualmente.

Una estimación basada en unos 40 países de los cuales se dispone de datos muestra que más de uno de cada cinco empleos en el mundo está vinculado a las cadenas de aprovisionamiento mundial, es decir, empleos que contribuyen a la producción de bienes y servicios que son consumidos o terminados de procesar en otros países.

El informe considera diversas políticas que pueden apoyar a las cadenas de aprovisionamiento mundial a aportar beneficios a las empresas y a las economías así como a los trabajadores, algo que no siempre ha sido así en ciertos sectores donde abundan este tipo de actividades.

Fuente: OIT – Foto: Biblioteca del Congreso de los EEUU

 

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