Industriales españoles

17. octubre 2011 | Por | Categoria: Cartas al director

banda_seccion_cartasaldirector

Muy señores míos: Quiero dar mi apoyo a los industriales españoles que, lucharon antes, por no ser absorbidos, comprados, fusionados o “joint–venturisados”. Hoy, en una situación aún más adversa, tendrán doble mérito si son capaces de aguantar la coyuntura y así poder quedar bien situados para cuando pase el maremoto en el que nos han metido financieros y políticos.

 

Desde la inflexión, el sector de electrodomésticos, ha podido descender en  unidades de venta casi un cincuenta por ciento, quedándole aún un margen de bajada aproximado del 20%. Hay que considerar que la reposición es de todo punto constante, aunque hoy parte de ella no se concrete en capas de consumidores que están atrapados por falta de ingresos. Como disculpa de que no todo se hizo mal, solo nos vale el que se expuso gran dependencia al sector construcción, pero del que tampoco se supo dimensionar y valorar su posible volatilidad y consecuencias.

 

Lo peor de todo esto es que ahora echemos en falta marcas españolas que fueron vendidas, fueron muchas “por un plato de lentejas” o la comodidad de meterse unas pesetas en el bolsillo y poder vivir de rentas. Porque, se quiera o no, estamos expuestos a que la multinacional de turno pliegue velas y nos deje solamente con el solar.

 

Por eso, hay que darle el mérito a los que siguen en pie de guerra, apoyándoles al máximo. Reconociendo la dificultad de ser empresario tenemos que valorar más a ejemplos de alguna empresa del sector, española, que ha aumentado su ficha de empleados en estos tiempos de crisis.

 

Yo, formé parte de dos empresas totalmente españolas: Mayc y Safel. Y precisamente estando en ésta pude ver que marcas como, Agni, Corcho, Crolls, Superser, y sus plantas productivas fueron vendidas a una multinacional que, posteriormente las amortizó, sustituyéndolas por marcas alemanas.

 

Hoy en día las plantas productivas de esta multinacional son menos competitivas, en su lugar, puede ocurrir que otras plantas del este de Europa estén llamadas a sustituirlas.

 

¿qué nos dejarán?

 

Hay que concienciarse y mirar hacia delante. Ánimos al sector y a potenciar lo nuestro.

 

Un compañero,

 

José Muñoz López