La “inteligencia” de los grandes comerciantes

22. enero 2013 | Por | Categoria: Editorial, Opinión

El sueño de todo empresario sin escrúpulos ni compromiso con eso que llaman “responsabilidad social” es poder fijar las condiciones salariales y laborales en la unidad productiva que posee/dirige sin que los trabajadores y trabajadoras estén en situación de reivindicar sus derechos.

Un modelo perfectamente anticonstitucional, que sin embargo, goza de gran predicamento en algunos sectores como el del comercio, donde una pléyade de sindicatos amarillos montados por la patronal complace cada día a los propietarios de los grandes establecimientos del país.

Quizá por eso, los empresarios del sector, agrupados en torno a la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (ANGED), exigen ahora compensar la dramática caída del consumo interno que sufre el país robando una paga extra a sus trabajadores, eliminando los pluses por domingos y festivos, y paradójicamente, aumentando la jornada laboral de sus empleados. Lo de menos para nuestros empresarios es que esta caída del consumo tenga un origen perfectamente identificado en las equivocadas políticas de recorte y austeridad que Moncloa impulsa desde mayo de 2010: el objetivo es recortar derechos y salarios a sus trabajadores y trabajadoras.

De hecho, la propuesta estrella de ANGED para los convenios colectivos del periodo 2013–2016 es vincular los salarios de los trabajadores a la evolución del consumo, o más exactamente, al volumen de ventas que consigan realizar sus empresas. De materializarse este atentado contra el sentido común y contra los principios del Derecho Laboral, los trabajadores por cuenta ajena se verían convertidos en una especie de autónomos en precario, e incluso podría darse el caso de que una cadena perdiera clientes –por ejemplo– por fijar precios de venta al público prohibitivos, y que los efectos de este error recayeran sobre la plantilla y no sobre los responsables de la pifia.

Pero la verdadera “inteligencia” de los empresarios de ANGED se mide por su percepción de la realidad: una crisis de consumo producida por casi tres años de despidos injustificados y de recortes salariales, se intenta sortear rebajando el sueldo a los trabajadores propios. Una vez más se demuestra que la clase empresarial española no sólo es la más canalla, ruin y cortoplacista de toda la Unión Europea, sino que también es la que acredita un nivel cultural más bajo.

Por ello, la tragedia de los trabajadores de este país es que, tanto el gobierno de Rodríguez Zapatero durante sus últimos 18 meses de mandato, como el de Rajoy en lo que llevamos de X Legislatura, han abierto la veda de los derechos laborales y han repartido escopetas legislativas a ciertos prebostes empresariales que no sabrían distinguir entre un informe de coyuntura económica y su propio culo.

Si los trabajadores de las grandes cadenas comerciales ven reducidos sus salarios, también disminuirá objetivamente la capacidad de consumo en el país, con lo que caerán las ventas y el problema actual se verá agravado. Además de poner en juego los beneficios empresariales obtenidos durante los años de bonanza, lo que debería hacer ANGED ahora es reclamar públicamente al Gobierno de España y a la Unión Europea que pongan fin a sus equivocadas políticas de estrangulamiento del consumo para lograr la recuperación de sus negocios y de la propia economía española.

Perseverar o amplificar la actual política económica nos acerca poco a poco hacia unos parámetros de pobreza y desigualdad social propios de países subdesarrollados.

 

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One Comment to “La “inteligencia” de los grandes comerciantes”

  1. Armando dice:

    El año 1940 se le ocurrió a mi querído e inolvidable padre, poner un bar en un «pueblo» (que existe) Mi madre una ingenua y grán madre, viendo que la botella del anis se vaciaba, se le ocurrió la idéa de rellenarla con agua. El resultado fué (por lógico) poner todo el líquido blanco. Este hecho (cierto), podría ser una parábola cambiando los contenidos. Anis por empleados; agua por Sindicatos Amarillos. Los único que no coincide es el color Blanco por NEGRO